El delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en Almería, Antonio Mena, ha destacado que esta colaboración refleja el compromiso del sector con la calidad, la seguridad alimentaria y el excelente sabor de dos de los cultivos más representativos de la campaña de primavera.
Cerca de cien controles para garantizar la calidad del producto
Durante la campaña 2025/2026 se realizaron un total de 96 inspecciones en 28 empresas comercializadoras, revisando alrededor de 1,40 millones de kilogramos de melón y sandía antes de su comercialización.
En sandía se efectuaron 74 controles sobre 1,24 millones de kilos, obteniendo una media de 10,38 grados Brix, indicador del nivel de azúcar y maduración del fruto. Solo el 3,7% de las partidas analizadas presentó incidencias relacionadas con los requisitos mínimos de comercialización, por lo que fueron inmovilizadas para retirar las piezas que no cumplían los estándares de calidad.
En el caso del melón, los inspectores realizaron 22 controles sobre 155.848 kilogramos. La fruta alcanzó una media de 11,64 grados Brix, mientras que únicamente el 4% de los frutos inspeccionados no reunía las condiciones mínimas exigidas para su venta.
Crece la producción de melón y sandía en Almería
Los datos de la campaña también reflejan un incremento de la superficie destinada a estos cultivos. El melón alcanzó las 2.818 hectáreas, un 4% más que en la campaña anterior, mientras que la sandía experimentó un crecimiento cercano al 11%, situándose en 12.272 hectáreas.
Este aumento de superficie permitió elevar la producción respecto al ejercicio anterior, con aproximadamente 664.000 toneladas de sandía y 120.000 toneladas de melón.
Según Antonio Mena, estos resultados confirman que los cultivos de primavera continúan representando una oportunidad de rentabilidad para las explotaciones almerienses, siempre que se mantenga una estrategia basada en la calidad, la planificación y la adaptación a las demandas del mercado.
El control biológico gana terreno en los cultivos de primavera
Junto a la mejora de la calidad, la implantación del control biológico sigue avanzando como una de las principales herramientas para una agricultura más sostenible. Este crecimiento es fruto de la colaboración entre la Junta de Andalucía, Hortyfruta, empresas comercializadoras, fabricantes de fauna auxiliar, casas de suministro y agricultores.
Durante la campaña se alcanzaron 1.500 hectáreas de control biológico en sandía, un 11% más que el año anterior, lo que supone ya el 12% de la superficie cultivada. En melón, la superficie manejada mediante esta técnica ascendió a 540 hectáreas, tras crecer más de un 28% y representar el 19% del total cultivado.
El delegado territorial subrayó que la experiencia acumulada demuestra que la prevención mediante la introducción temprana de insectos auxiliares es la herramienta más eficaz para combatir plagas como Thrips parvispinus, motivo por el que se trabaja para extender este sistema a toda la superficie de ambos cultivos.
Calidad y sostenibilidad para fortalecer el prestigio del sector
La Junta de Andalucía considera que el control biológico ha dejado de ser únicamente una técnica de manejo agronómico para convertirse en un elemento estratégico que refuerza la competitividad de la producción almeriense.
Una mayor implantación de este sistema permite ofrecer frutas con mayores garantías de calidad, sostenibilidad y seguridad alimentaria, aspectos cada vez más valorados por los mercados y los consumidores.
Con este objetivo, la Delegación Territorial de Agricultura continuará colaborando con Hortyfruta y con el conjunto del sector para consolidar la campaña «No cortes en verde» y seguir impulsando el control biológico como dos herramientas fundamentales para reforzar el prestigio del melón y la sandía de Almería.


