Este era uno de los compromisos a los que la cancillera alemana, Angela Merkel y su partido cristiano-demócratas (CDU) llegaron con los socialdemócratas (SPD) para hacer posible una alianza y conseguir tener mayoría en el Parlamento. El establecimiento de un salario mínimo obligatorio que era una promesa electoral del SPD.
Esta obligación de salario mínimo no se aplicará a algunas categorías de empleo como es el caso de los jornaleros agrícolas. Se ha establecido un salario mínimo de 8,50 euros brutos/hora, que está entre un nivel medio entre el de Francia (9,53 €/h) y el del Reino Unido (7,9 €/h).
Esta medida ha sido muy bien acogida por el sector cárnico francés, que desde hace años ha venido denunciando que Alemania hace dumping social. Alegan que en Alemania se contrata obreros de países del este de Europa a los que somete a unas condiciones laborales y salariales mucho peores que a los obreros alemanes, pagándoles una media de 6 €/hora.



