Además, otro de los problemas con los que se enfrenta la patata nueva es el de una cartelería engañosa en las tiendas de algunas cadenas de distribución. Mientras que en los carteles de algunos supermercados se anuncia patata nueva, lo que está en venta en el lineal es patata de conservación – según se puede comprobar en la etiqueta del envase-, destaca Marín, quien ha recordado que desde Asociafruit se está intentando poner freno a estas prácticas mediante denuncias a Consumo.
Asimismo, con el fin de conseguir que la información que llegue al consumidor sea lo más clara posible, desde el sector de la patata se presentó al Ministerio una propuesta de modificación de las norma de calidad para reducir el número de categorías de patata, pasando de las tres existentes (primor, nueva y conservación) a solo nueva y conservación. Además, se ha propuesto que el color del etiquetado de cada categoría sea distinto, verde para la patata nueva y marrón para la patata de conservación. La próxima semana habrá una reunión en el Ministerio para debatir esta propuesta.
Esta campaña, la producción de patata en Andalucía se espera que sea algo inferior a la de la campaña pasada, en la que se llegó a 300.000 tn. Por un lado, se ha sembrado algo menos, se estima que unas 700 ha menos que la campaña pasada en la que se cultivaron 10.000 ha. También, la menor producción será consecuencia del efecto de las heladas. El pasado invierno fue inusualmente cálido, lo que favoreció un desarrollo temprano de las plantas, por lo que cuando llegaron las heladas en febrero, el daño fue más elevado. El efecto negativo de las heladas está retrasando la cosecha y ha afectado al calibre del tubérculos en algunas zonas.
