Los 80 años de historia de VOG no son solo un motivo de orgullo, sino una base para seguir construyendo y transmitiendo una visión profundamente humana, sostenible e innovadora de la agricultura. Una visión que entiende que, en un mundo que cambia rápidamente, la única forma de seguir siendo relevantes es seguir aprendiendo, adaptándose y colaborando.
Plantar: el origen de una visión compartida
La primera fase del año se dedicó a “plantar”, no solo en el sentido literal del cultivo, sino también en el plano simbólico: plantar ideas, relaciones, estrategias.
“Así como para una buena manzana elegimos el terreno y el microclima adecuado, también necesitamos sembrar una cultura empresarial sólida y una visión compartida”, explica Hannes Tauber, responsable de Marketing de VOG.
Este enfoque ha sido clave desde los inicios del Consorcio: elegir bien los fundamentos, comprometerse con la tierra, pero también con las personas y los valores. En esta etapa, se han reforzado iniciativas formativas y acciones estratégicas para sentar las bases de un futuro sostenible.
Nutrir: cuidar lo que hemos construido juntos
Actualmente, VOG se encuentra en la fase de “nutrir”, y para Tauber, es el momento más exigente y a la vez más esencial.
“Nutrir no es solo mejorar los cultivos, es invertir en innovación, cuidar a nuestras personas, fortalecer alianzas y mantener siempre una mirada a largo plazo”, afirma.
Esto implica múltiples dimensiones: apoyar a más de 4.000 familias agricultoras que forman parte de las 11 cooperativas del Consorcio, fomentar la colaboración entre equipos técnicos y de ventas, y trabajar de manera transparente con distribuidores y socios. También significa potenciar la cultura organizativa interna y adaptar los procesos a los desafíos actuales, como el cambio climático o las nuevas expectativas del consumidor. “El éxito no está solo en la profesionalidad individual, sino en construir juntos, con comunicación y confianza, una cadena de valor sólida y resiliente”, enfatiza Hannes.
Cuidar esas relaciones humanas es una prioridad para VOG. Esa es la base del concepto “Home of Apples”, una donde todos los que participan en el proceso —del manzanar al lineal del supermercado— son parte de una misma historia.
Cosechar: celebrar el presente, proyectar el futuro
La fase final, “cosechar”, culminará con un evento especial en la feria Fruit Attraction en Madrid, donde VOG reunirá a periodistas e invitados para celebrar los logros del Consorcio. Pero cosechar no es un cierre, sino parte de un ciclo continuo.
“Cada cosecha es también una siembra. Lo que celebramos hoy es fruto de décadas de trabajo conjunto. Pero si queremos seguir cosechando en el futuro, debemos seguir nutriendo esta visión común”, señala Hannes.
En este sentido, VOG ha invertido en sistemas avanzados de conservación que permiten mantener la calidad de la fruta durante más tiempo, reducir desperdicio alimentario y garantizar disponibilidad durante todo el año.
Entender, anticipar, adaptarse: el nuevo consumidor
En la conversación, Hannes reflexiona sobre cómo ha cambiado el consumidor desde 1945. Tras la guerra, los alimentos eran una necesidad básica. Hoy, el consumidor busca sabor, conveniencia, sostenibilidad, experiencia.
“El mayor reto es que el consumidor cambia rápido, pero nosotros necesitamos décadas para preparar un manzano. Por eso, escuchar al mercado ya no basta. Hay que comprenderlo y anticiparlo”, dice. Ese desfase temporal entre demanda y producción obliga a actuar hoy pensando en dentro de 10 o 20 años, apostando por la previsión, más que por la reacción.
Uno de los pilares estratégicos de VOG es la innovación, que no es una meta en sí misma, sino una herramienta para responder a los grandes retos del sector: desde la eficiencia energética hasta la trazabilidad, desde nuevas variedades resistentes al clima hasta soluciones digitales para la gestión de datos agronómicos.
«Nutrir no es solo mejorar los cultivos, es invertir en innovación,
cuidar a nuestras personas, fortalecer alianzas y mantener siempre una mirada a largo plazo»
La manzana de Superman
Con motivo del lanzamiento de la esperada película Superman de DC Studios, Giga®, la manzana “símbolo de grandeza y generosidad” se ha aliado este verano con la fuerza heroica de un icono atemporal para llevar a los consumidores europeos un poderoso mensaje: compartir lo bueno nos hace más fuertes, juntos.
Para reforzar esta alianza, el logotipo de Superman aparecerá en la etiqueta de las manzanas Giga®, mientras que las degustaciones y las instalaciones temáticas despertarán el interés de los consumidores tanto en cines como
en tiendas.
“Encajan a la perfección”, reconoce Tauber, que explica que, en tiempos de incertidumbre, Giga® invita a la gente a compartir buenas noticias y a redescubrir el placer de las conexiones y vínculos reales. Como Superman, señala, esta gran manzana tiene un aspecto imponente, y, al mismo tiempo, posee una generosidad innata de sabor y aroma que la lleva a unir a la gente.



