El descenso continuado del consumo de fruta en Europa preocupa al sector hortofrutícola, pero desde VIP Val Venosta observan el futuro con moderado optimismo gracias a la innovación varietal, la segmentación de mercados y una estrategia centrada en comunicar mejor el valor del producto al consumidor.
Así lo explicaron Benjamin Laimer, director de Marketing y Kurt Ratschiller, director comercial, durante una entrevista en el marco de Macfrut en la que analizaron la evolución del mercado europeo de fruta fresca, el comportamiento del consumidor y los retos comerciales de cara a las próximas campañas.
Uno de los aspectos positivos destacados por la compañía es la situación del mercado español. “Estamos muy contentos de ver un buen mercado en España, donde seguimos creciendo”, señaló Ratschiller, quien subrayó además que este país continúa situándose entre los países europeos con mayor consumo de fruta, en línea con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.
Sin embargo, la tendencia general en Europa sigue siendo preocupante. Desde VIP Val Venosta reconocen que el consumo de fruta fresca continúa descendiendo, especialmente entre las generaciones más jóvenes y en determinados mercados maduros.
Ante esta situación, la empresa considera fundamental desarrollar nuevas estrategias comerciales y de comunicación para acercar el producto al consumidor actual.
Innovación varietal y valor añadido
“La competencia es enorme y no basta solo con producir más”, explicó Ratschiller. “No todas las nuevas variedades están destinadas automáticamente a convertirse en un éxito. Hay que encontrar productos con verdadero potencial y saber comunicar su valor”.
En este contexto, la innovación varietal se ha convertido en uno de los pilares estratégicos de la compañía. VIP Val Venosta trabaja actualmente con nuevas referencias que buscan diferenciarse por sabor, textura y experiencia de consumo. Entre ellas destacan variedades especialmente dulces y aromáticas, pensadas para el consumidor que prioriza la calidad frente al volumen como es Cosmic Crisp.
“La gente hoy consume menos cantidad, pero está dispuesta a pagar por calidad”, apuntó Benjamin Laimer. “El consumidor elige una o dos piezas, pero quiere disfrutar de una experiencia premium”. Según explicó, esta tendencia abre nuevas oportunidades para las variedades Club y para propuestas capaces de generar una conexión emocional con el cliente.
El reto de comunicar mejor la fruta
La compañía insiste también en la necesidad de reforzar la comunicación en el punto de venta. Para los responsables de VIP Val Venosta, el consumidor ya sabe que las frutas y verduras son saludables, pero el sector no siempre ha sabido explicar claramente sus beneficios concretos ni transmitir las diferencias entre variedades.
“Dábamos por hecho que el consumidor lo sabía todo sobre la fruta, pero debemos volver a explicar por qué una manzana es buena, qué la hace diferente y cómo disfrutarla”, indicaron durante la entrevista.
Además de la innovación y la comunicación, la conveniencia será otro de los grandes factores que marcarán el futuro del consumo. Desde la firma italiana observan cómo crece la demanda de productos fáciles de consumir y adaptados a los nuevos hábitos de vida, especialmente en supermercados y formatos listos para llevar.
“La conveniencia es una tendencia clara en todos los mercados”, señaló Ratschiller. “La gente tiene menos tiempo para cocinar, pero sigue buscando productos saludables y de calidad”.
Actual campaña
El segmento ecológico atraviesa igualmente un momento complejo, especialmente en Alemania, uno de los principales mercados europeos para el bio. La compañía reconoció dificultades en este país tras una fuerte caída del consumo orgánico durante el último año. Aun así, consideran que la calidad seguirá siendo el principal argumento competitivo, tanto en producción convencional como ecológica.
De cara a la campaña 2026, VIP Val Venosta prevé un escenario exigente debido a calibres más pequeños y a las dificultades que atraviesan algunos mercados europeos. Pese a ello, la empresa mantiene una visión positiva basada en la diferenciación y en la adaptación constante al consumidor.
“El futuro pasa por trabajar juntos, productores y distribución, para recordar al consumidor que la fruta es uno de los productos más saludables que existen”, concluyeron Laimer y Ratschiller. “Tenemos el producto adecuado; ahora debemos encontrar la mejor manera de comunicarlo”.


