El consumo de manzana ha retrocedido en los últimos años, especialmente el de las variedades tradicionales, que no logran atraer la atención de los jóvenes consumidores.
Para combatir esta realidad, Val Venosta trabaja en dos direcciones. Por una parte, apostando por la producción de nuevas variedades más atractivas para este target por sus cualidades diferenciadoras y “más cools”, ya que suelen ser frescas, jugosas, crujientes, coloridas… y logran alcanzar el interés del consumidor joven ofreciendo una experiencia completa.
Pero este segmento solo supone una pequeña parte de su volumen porque el grueso de la producción de Val Venosta está conformado por sus variedades tradicionales, representando el 60%. Así, una de sus principales líneas de trabajo es potenciar su venta en el mercado.
Impulsando la variedad tradicional
Por una parte, se centran en garantizar la calidad del producto “porque los jóvenes buscan salud, pero también calidad”. Para ello, profundizan en las características de cada variedad, del mismo modo que se hace siempre con productos como el vino, es decir, describiéndolas para destacar sus cualidades en cuanto a jugosidad, consistencia de pulpa, de la piel, perfil aromático (notas de vainilla, naranja, fresco…), etc. y, de esta forma, poniendo en valor el producto.
Otra de las estrategias que está utilizando Val Venosta para reactivar el segmento de variedades de manzana tradicionales es desarrollar un proyecto de renovación. Se trata de una iniciativa que ya han puesto en marcha en Italia y que ahora se llevará a cabo en España, como nos explica su responsable de Marketing, Benjamin Laimer: “Hemos mandado de gira a nuestras variedades tradicionales para encontrar una especialidad de cada región con la que combine a la perfección”. Este concepto, Applepairing, se presenta como una vía innovadora para renovar el vínculo entre territorio, gastronomía y salud.
Por ejemplo, en Campania han combinado el limón con la Golden Delicious y en Lazio con el queso Pecorino Romano. Además, la colaboración con expertos en nutrición permite explorar cómo este maridaje no solo deleita el paladar, sino que potencia las propiedades nutricionales de los platos. Una línea de acción futura para España podría basarse en maridar la manzana Golden —líder en consumo en el país— con baluartes de la gastronomía local como el Jamón Ibérico o el Queso Manchego.
Y esta idea no se queda aquí, va a ir más allá, ya que Val Venosta la va a trasladar al punto de venta del retail. “El objetivo es que en un expositor estén presentes los dos productos creando una nueva experiencia de consumo, similar a la fresa con la nata o a las uvas con queso”, detalla Laimer, quien confía en lograr impulsar el consumo, tanto de jóvenes como a nivel global. Para ello, subraya la importancia de la colaboración con los supermercados: “Junto a ellos podemos renovar estas variedades tradicionales”.



