En palabras de Joaquín Fernández, director de desarrollo de UNIQ, el objetivo es claro: “seguir aportando confianza y fiabilidad a toda la cadena, desde el origen hasta el punto de venta”, en un momento en el que el envase ha adquirido un papel plenamente estratégico.
No en vano, el sector alimentario concentra ya cerca del 61 % del consumo de cartón ondulado en España, con un protagonismo destacado de frutas y hortalizas frescas. Este dato refleja hasta qué punto el packaging influye directamente en la conservación, protección y presentación del producto.
El último ejercicio ha consolidado esta tendencia. Durante 2025, el sector del cartón ondulado registró un crecimiento del 1,8 % en producción y del 2,9 % en facturación, cifras que evidencian la solidez de una industria que sigue ganando peso dentro del ámbito agroalimentario. En este escenario, UNIQ refuerza su posicionamiento como garantía de calidad para todo el sector.
Innovación y sostenibilidad, claves del envase hortofrutícola
Uno de los pilares de este avance es la innovación técnica. Las empresas adheridas al sello trabajan en el desarrollo de envases cada vez más ligeros, resistentes y eficientes, capaces de responder a las exigencias de los circuitos logísticos actuales. Desde el campo hasta el punto de venta, el objetivo es asegurar que el producto llegue en condiciones óptimas, reduciendo mermas y mejorando la eficiencia operativa.
“El envase ya no solo protege, también aporta valor logístico y comercial”, subraya Fernández, quien insiste en la importancia de adaptar cada solución a las necesidades específicas de cada cultivo y mercado.
La sostenibilidad es otro eje central. El cartón ondulado, fabricado con materias primas renovables, biodegradable y altamente reciclable, representa un modelo de economía circular plenamente consolidado. Sus fibras pueden volver a utilizarse más de 25 veces sin perder calidad, mientras que Europa registra una tasa de reciclaje del 95 %.
“Estamos trabajando para demostrar que crecimiento y sostenibilidad son perfectamente compatibles”, apunta Fernández, en línea con una demanda creciente tanto de la distribución como del consumidor final. La automatización, la digitalización y la analítica de datos también están transformando el diseño y fabricación de envases, ofreciendo soluciones más precisas y adaptadas a cada tipo de fruta u hortaliza.
De cara al futuro, UNIQ mantiene una visión optimista. La confianza del sector hortofrutícola en el cartón ondulado, unida a su capacidad de adaptación a las nuevas exigencias del mercado, augura una evolución positiva.
“Estamos ante una industria que va más allá del envase: somos parte esencial del buen funcionamiento de la cadena alimentaria”, concluye Fernández, reforzando la idea de que el packaging se ha convertido en un elemento clave para garantizar que la calidad del campo llegue intacta al consumidor.



