La norma, publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea el 14 de julio, modifica algunos requisitos establecidos en la regulación de las acciones de promoción agroalimentaria en el mercado interior y en países terceros.
Más plazo para formalizar contratos de promoción agrícola
Uno de los principales cambios afecta al periodo disponible para que los Estados miembros y las entidades beneficiarias formalicen los contratos necesarios para ejecutar los programas seleccionados.
Hasta ahora, una vez que la Comisión Europea aprobaba los programas que recibirían financiación comunitaria, los beneficiarios disponían de un plazo de 90 días para completar este procedimiento administrativo.
La nueva normativa amplía este periodo hasta los 180 días. Según la Comisión, esta modificación responde a las dificultades detectadas en la práctica, especialmente relacionadas con la selección de los organismos encargados de ejecutar las acciones de promoción.
Con esta ampliación, las organizaciones beneficiarias y las administraciones nacionales tendrán más margen para completar los trámites necesarios y evitar posibles retrasos en la puesta en marcha de los programas.
Nuevas condiciones para anticipos y prefinanciación
El Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1700 también introduce cambios en el sistema de pagos anticipados. El objetivo es adaptar los procedimientos a la realidad de los programas y reducir cargas administrativas consideradas excesivas.
La Comisión Europea señala que algunos requisitos relacionados con las garantías financieras exigidas a las entidades beneficiarias resultaban demasiado complejos en comparación con el nivel de riesgo asociado a estas actuaciones.
Por este motivo, se flexibilizan determinados aspectos vinculados a los anticipos y las garantías, al tiempo que aumenta el porcentaje máximo de prefinanciación disponible, que pasa a situarse en el 30%.
Menos obligaciones de notificación para los programas simples
La nueva regulación también reduce las exigencias de información que deben presentar los beneficiarios de programas de promoción considerados simples.
A partir de ahora, las obligaciones de comunicación a la Comisión Europea quedarán limitadas a una única notificación final sobre el desarrollo y los resultados de las actuaciones realizadas.
Esta medida busca simplificar la gestión documental y reducir el tiempo destinado a trámites administrativos, permitiendo que las entidades puedan centrarse en la ejecución efectiva de las campañas de promoción.
Aplicación de las nuevas normas y continuidad de los programas actuales
El Reglamento entrará en vigor el próximo 22 de julio y sus nuevas disposiciones comenzarán a aplicarse desde esa fecha. No obstante, la Comisión ha establecido una excepción para evitar problemas durante la transición.
Los programas aprobados durante este año no se verán afectados por los cambios, de manera que los contratos de ejecución de programas simples celebrados antes del 1 de diciembre de 2026 mantendrán las condiciones actuales.
La modificación se integra dentro del objetivo general de simplificar la gestión administrativa de los programas regulados por el Reglamento (UE) 1144/2014, que establece el marco para las acciones de promoción agroalimentaria que aspiran a recibir cofinanciación europea.
La reforma de la promoción agroalimentaria europea continúa avanzando
Estas modificaciones forman parte de un proceso más amplio de revisión de la política europea de promoción de productos agrícolas iniciado hace varios años. Según FEPEX, la Comisión Europea comenzó esta evaluación con la presentación de una hoja de ruta en 2018, a la que siguieron consultas públicas y diferentes análisis sobre el funcionamiento del sistema.
Entre los principales hitos se encuentra el informe de evaluación publicado en 2021 bajo el título “Evaluación de la política de promoción agrícola de la UE en los mercados internos y de terceros países”, además de nuevas consultas destinadas a definir la evolución futura de esta política.
Para FEPEX, los programas de promoción financiados parcialmente por la Unión Europea continúan siendo una herramienta estratégica de apoyo para la agricultura comunitaria, especialmente mediante campañas trianuales y acciones comerciales en mercados internacionales.


