La mecanización del control biológico sigue dando pasos en el sector de los frutos rojos. Una de las soluciones que más interés despertó en el último Congreso Internacional de Frutos Rojos fue Sprayvent, el sistema desarrollado por Bioline Iberia para la aplicación de fitoseidos y otros insectos beneficiosos mediante pulverización asistida. Aunque todavía se encuentra en una fase inicial de implantación, la herramienta comienza a abrirse camino entre los productores por su capacidad para optimizar las sueltas de enemigos naturales en cultivos como la fresa.
Así lo explica Jara Amorós, técnico comercial de Bioline Iberia, quien destaca que el principal uso actual de Sprayvent se centra en el control de araña roja mediante la aplicación de fitoseidos. El sistema consiste en una mochila equipada con un mecanismo pulverizador-soplador que distribuye los organismos beneficiosos de forma homogénea sobre el cultivo.
Hasta ahora, la liberación de estos insectos auxiliares se realizaba manualmente, con operarios que repartían el material planta por planta utilizando botes con serrín y ácaros depredadores. Frente a ese método tradicional, Sprayvent introduce una aplicación mucho más uniforme y controlada. “La máquina lleva las dosis estipuladas y eso permite ser mucho más fino en la aplicación. No es lo mismo hacerlo a mano que mediante un sistema mecanizado”, señala Amorós.
Una de las principales diferencias respecto a otros equipos presentes en el mercado es el uso de un coadyuvante líquido. En este caso, el fitoseido se mezcla en estado puro dentro de un depósito y, por gravedad, el líquido junto al insecto pasa a través del difusor hasta la planta.
Según explica la técnico comercial, este coadyuvante favorece la adhesión del organismo beneficioso a la superficie vegetal y genera un ambiente húmedo que facilita su establecimiento.
“Es un tratamiento más completo porque el insecto queda mejor adherido a la planta y tiene unas condiciones más favorables para quedarse”, apunta.
Una campaña sin grandes incidencias sanitarias
En cuanto a la presente campaña de frutos rojos, Amorós la califica como “normal” en términos de plagas, aunque marcada por una mayor incidencia de enfermedades fúngicas debido a la elevada humedad relativa y las precipitaciones registradas en los primeros meses del año. En trips, sí se ha observado un ligero repunte, especialmente de Frankliniella occidentalis, con picos entre finales de febrero y principios de marzo.
Para hacer frente a esta situación, la estrategia ha pasado por reforzar las sueltas preventivas de enemigos naturales antes de las fechas de mayor presión y realizar liberaciones más masivas en los momentos críticos.
En general, pese al avance del control biológico, su implantación en fresa continúa siendo muy limitada en la provincia de Huelva. “Aunque la limitación de materias activas está haciendo que el sector apueste cada vez más por estas soluciones porque funcionan, pero todavía queda muchísimo camino por recorrer”, concluye.


