Campaña adversa
Las lluvias tan continuadas han tenido un impacto claro en el desarrollo de la campaña de berries, con una caída del 50% de las exportaciones que suelen registrarse en esta fase. “Principalmente hemos sufrido retrasos en la producción y en la maduración de la fruta y enfermedades vinculadas al exceso de humedad, así como una mayor presión en campo que nos obliga a extremar los controles de calidad”, detalla Juan Manuel Vivas, gerente de Fruta de Andalucía.
Tareas de prevención
En este escenario, la estrategia preventiva en campo y en la logística es más necesaria que nunca para garantizar fruta de calidad. Por ello, en Fruta de Andalucía trabajan con un enfoque preventivo y de mejora continua: “La clave está en el control integral de toda la cadena: desde la selección varietal y el manejo en campo hasta la rapidez en la recolección, el enfriamiento y la logística”.
En campañas complejas como la actual refuerzan los protocolos de calidad, incrementan los controles en central y mantienen una comunicación muy fluida con sus clientes en destino. “Nuestro objetivo no es solo reaccionar ante incidencias, sino anticiparnos a ellas para preservar la confianza del mercado, que es uno de los principales activos del sector”, comenta el gerente.
Desafíos estructurales
Pero no solo las condiciones climáticas complican la campaña: el sector enfrenta retos estructurales que exigen planificación y soluciones a largo plazo como es la falta de mano de obra. Es cierto que los programas de contratación en origen están ayudando a aportar estabilidad y planificación a las campañas, pero todavía no cubren todas las necesidades.
Así, en Fruta de Andalucía ven positivo avanzar hacia todas las fórmulas que aporten seguridad jurídica y orden laboral: “Cualquier medida que facilite la disponibilidad de trabajadores dentro de un marco legal claro puede contribuir a la sostenibilidad de la agricultura, siempre desde la responsabilidad y la coordinación con las Administraciones”.
I+D+i
Frente a estas dificultades, los programas de mejora genética se presentan como vías para fortalecer la competitividad del sector. Fruta de Andalucía trabaja activamente en la evaluación y selección de variedades que mejor se adapten a las condiciones productivas y a las demandas del mercado. Actualmente, están centrados en el desarrollo de un nuevo centro de innovación y desarrollo, una iniciativa que permitirá concentrar los trabajos de campo orientados a la mejora de los sistemas de cultivo de frutos rojos en la provincia de Huelva. El proyecto tendrá especial foco en el desarrollo genético de variedades propias de fresas que combinen precocidad y calidad, garantizando frutos con atributos muy valorados por el consumidor, como la forma, el color y el sabor. “Nuestra prioridad es ofrecer fruta con excelente sabor, buena vida comercial y comportamiento agronómico fiable”, detalla Vivas. Para ello colaboran con distintos programas de mejora y mantienen una vigilancia constante sobre nuevas genéticas que puedan aportar valor a sus clientes.
«Nuestro objetivo no es solo reaccionar ante incidencias, sino anticiparnos a ellas para preservar la confianza del mercado»
Cultivo sostenible
Al mismo tiempo, el sector avanza hacia sistemas más sostenibles que combinan innovación genética con prácticas respetuosas con el medio ambiente. En el caso de Fruta de Andalucía, apuestan decididamente por la gestión integrada de plagas y por el control biológico, que ya tiene un peso muy significativo en sus fincas. “Combinamos la suelta de fauna auxiliar, técnicas culturales preventivas y herramientas de monitorización avanzada para minimizar la intervención química”. Este enfoque les permite ofrecer un producto seguro y de alta calidad, alineado con las exigencias de la distribución europea y con las expectativas del consumidor.

