Durante el encuentro se ha puesto de manifiesto que las principales amenazas para la viabilidad del sector europeo provienen del fuerte incremento de los costes de producciรณn. En los รบltimos aรฑos, los agricultores han tenido que hacer frente a subidas superiores al 40% en los precios de fitosanitarios, combustibles, fertilizantes y otros insumos esenciales, una evoluciรณn que estรก estrechamente ligada al impacto de las regulaciones existentes y al contexto econรณmico internacional.
A esta situaciรณn se suma el notable aumento de las importaciones de ajo registrado en los รบltimos tres aรฑos, principalmente con origen en China y Egipto. Los representantes sectoriales han coincidido en que este fenรณmeno ha dejado de ser una preocupaciรณn futura para convertirse en un peligro real para la supervivencia del cultivo europeo.
Ante este escenario, el Grupo de Contacto ha acordado trasladar a los europarlamentarios la necesidad de adoptar medidas urgentes, entre ellas la activaciรณn de la clรกusula de salvaguardia frente a las importaciones procedentes tanto de Egipto como de China.
Asimismo, se ha reclamado la actualizaciรณn del arancel disuasorio de 1.200 euros por tonelada aplicable a las importaciones de ajo chino, vigente desde su establecimiento en 2001. Segรบn el sector, la falta de revisiรณn de este instrumento ha reducido progresivamente su eficacia debido a la pรฉrdida de valor provocada por la inflaciรณn acumulada durante mรกs de dos dรฉcadas.
El comitรฉ ha planteado tambiรฉn la puesta en marcha de actuaciones complementarias como el refuerzo de la vigilancia aduanera, la mejora de los sistemas de control, trazabilidad y verificaciรณn del origen del producto para evitar importaciones triangulares, asรญ como la implantaciรณn de controles rigurosos en frontera que aseguren que el ajo importado cumple los mismos estรกndares de seguridad alimentaria exigidos a la producciรณn europea.
En el รกmbito productivo, los representantes han subrayado igualmente la necesidad de mejorar la disponibilidad de materias activas autorizadas en la Uniรณn Europea, con el objetivo de recuperar los niveles de rendimiento por hectรกrea existentes antes de la retirada de numerosas herramientas fitosanitarias.
Por su parte, la Asociaciรณn Nacional de Productores y Comercializadores de Ajos (ANPCA) ha advertido de que la situaciรณn actual compromete no solo la rentabilidad de las explotaciones, sino tambiรฉn la estabilidad del tejido empresarial y comercial vinculado al sector. Desde la organizaciรณn se ha seรฑalado que el ajo europeo compite en condiciones claramente desiguales frente a producciones procedentes de terceros paรญses que no estรกn sujetas a los mismos requisitos normativos ni a los mismos costes.
ANPCA ha insistido en la necesidad de que las instituciones europeas actรบen con rapidez y determinaciรณn para evitar una pรฉrdida irreversible de superficie cultivada y de capacidad productiva, subrayando que el cultivo del ajo desempeรฑa un papel estratรฉgico en el mantenimiento del empleo, la actividad econรณmica y la cohesiรณn territorial en numerosas zonas rurales.
El sector ha coincidido en que la adopciรณn de medidas eficaces a corto y medio plazo resulta imprescindible para preservar la competitividad, la sostenibilidad y el futuro de uno de los cultivos hortรญcolas mรกs emblemรกticos de la producciรณn europea.
La delegaciรณn de FEPEX en el grupo de contacto de ajo, ha estado compuesta por productores y comercializadores agrupados en ANPCA, encabezados por su presidente, Juan Salvador Peregrรญn y el director general, Luis Fernando Rubio y por el director tรฉcnico de la Federaciรณn, Luis Martin.



