Polyfly ha logrado transformar un proceso ecosistémico vital en una herramienta profesional, escalable y sostenible para la agricultura moderna.
Reconocimiento a la vanguardia agrícola en Europa
El éxito de Polyfly ha sido validado recientemente en dos de los eventos más prestigiosos del sector agrícola europeo. En el marco del Euroseeds Congress 2025, celebrado en Edimburgo, la compañía obtuvo el segundo puesto en los premios InnovAction Stage, compitiendo con proyectos tecnológicos de alto nivel en la industria de las semillas. Y recientemente ha sido distinguida con el SIVAL d’Argent 2026 en Francia, un premio que reconoce la capacidad de Polyfly para industrializar y escalar el uso de estos insectos como polinizadores “manejados”.
¿Por qué sírfidos? ¿Qué son?
Aunque la importancia de la polinización es bien conocida, el papel de los sírfidos como polinizadores “manejados” no ha sido posible hasta que Polyfly lo ha hecho realidad. Los sírfidos (hoverflies) son dípteros que constituyen el segundo grupo de insectos polinizadores más relevante a escala mundial, solo por detrás de las abejas. A diferencia de los himenópteros, los sírfidos son completamente inofensivos, no poseen aguijón y son fáciles de manejar para los trabajadores en invernaderos o campos abiertos.
A nivel agronómico, su cuerpo velloso les permite cargar grandes cantidades de polen, facilitando una polinización cruzada altamente eficiente; de hecho, no regresan a la colmena, sino que viven en las propias flores y plantas, ya que se alimentan de néctar y polen para desarrollar su vida.
Resiliencia y eficacia bajo condiciones adversas
La principal ventaja que ofrecen los sírfidos es la ampliación de la ventana efectiva de polinización. Marc Vaez-Oliveira, CEO y cofundador de Polyfly, destaca que: “estos insectos mantienen una actividad estable en situaciones donde abejas y abejorros suelen reducir su rendimiento. Los sírfidos siguen trabajando bajo temperaturas extremas (bajas o altas), con vientos, cielos nublados o baja luminosidad, ya sea en invernaderos, túneles, mallas o al aire libre”.
La empresa comercializa actualmente dos especies adaptadas a distintos entornos y cultivos: QUEENFLY® (Eristalis tenax), indicada para climas templados y fríos (10–30 ºC), especialmente eficaz en campañas de primavera y otoño con baja luminosidad, y GOLDFLY® (Eristalinus aeneus), diseñada para regiones cálidas, con un rango de trabajo de 16–36 ºC y tolerancia a picos de calor superiores.
Primera planta en Almería
Polyfly ha dado el salto de una fase piloto en Huércal de Almería a la puesta en marcha de una planta industrial sin precedentes en Huércal-Overa, capaz de producir más de 1.000 millones de sírfidos al año. Este desarrollo ha requerido años de innovación científica y una gran inversión en tecnología de vanguardia para estandarizar la cría masiva bajo condiciones 100% controladas.
Impacto en cultivos de valor
Los resultados en campo avalan la superioridad técnica de los sírfidos en ciertos nichos. En el cultivo de aguacate, un frutal con flores poco atractivas para los polinizadores tradicionales, los ensayos de Polyfly han mostrado incrementos de producción medios superiores al 80%, llegando a triplicar el rendimiento en algunas parcelas bajo malla. Esto se debe a que los sírfidos encuentran el néctar del aguacate muy accesible y su comportamiento de visitas constantes garantiza la polinización cruzada a pesar de la dicogamia del cultivo.
En el sector de las semillas de alto valor, como la coliflor, cebolla o zanahoria, el uso de GOLDFLY® y QUEENFLY® ha demostrado mejorar el cuajado, la germinación y el peso de las semillas. Asimismo, la tecnología está siendo aplicada con éxito en muchos otros cultivos, como frutos rojos (fresa, arándano, frambuesa) y cucurbitáceas (sandía, melón, pepino), donde la polinización con sírfidos mejora tanto la cantidad como la calidad comercial de la cosecha.

