La presentación, liderada por Ana Blázquez y Pauline Pastour, dejó clara la ambición de un movimiento que califican como “disruptivo” para una marca de producto fresco. “Llevamos 25 años en el mercado y ahora estamos preparados para dar el salto. Queremos ocupar un espacio que hasta ahora parecía vetado para la fruta”, señaló Blázquez.
Un producto fresco que quiere jugar en la liga de las grandes marcas
La campaña se apoya sobre un contexto favorable: 240.000 toneladas de producción europea, un aumento significativo respecto a la temporada anterior, y una calidad que la marca define como “excelente” en sus parámetros esenciales color, nivel de azúcar, crocancia y jugosidad tras una recolección marcada por retos climáticos en España, Italia y Francia.
En España, la marca continúa su ascenso con un +15% en volumen y valor respecto al año anterior y un incremento del 10% en familias consumidoras. Pink Lady presume además de una de las mayores tasas de fidelidad del mercado, especialmente entre familias jóvenes con hijos y parejas adultas.
Pero, como reconocen, el crecimiento futuro no llegará solo de los fieles de siempre. “Para crecer tenemos que seducir a quien nunca ha mirado a la sección de manzanas”, apuntó Pastour.
Objetivo: conquistar al consumidor urbano y la Generación Z
Pink Lady identifica un reto común en toda Europa: los jóvenes no consumen fruta, y la manzana es vista como un producto comoditizado. De ahí que la marca haya optado por una ruptura deliberada.
“Había dos caminos: evolucionar o revolucionar. Elegimos revolucionar”, explicó Blázquez.
La campaña, diseñada bajo códigos visuales propios del universo de la moda, la música o las bebidas premium, busca conectar con un público que vive entre marcas, influencers y contenido audiovisual inmediato.
La nueva imagen, que incluye piezas protagonizadas por jóvenes en escenas cotidianas, sorprendió a los periodistas asistentes por su estética atrevida. “Cuando nos lo presentaron, todos dijimos: ‘wow’. No se había visto nada así en nuestro mercado”, señaló Blázquez.
Un mensaje simple y directo: placer, frescura y naturalidad
El eje creativo nació en Estados Unidos bajo el concepto “Crunchy, Juicy, Cool”, que en España se ha traducido manteniendo el espíritu original. “Cool forma parte del lenguaje de todos. Y comunica exactamente lo que queremos que entienda el consumidor”, explicó Pastour.
La campaña apuesta por un storytelling centrado en el momento de consumo, no en el origen ni en la variedad, un giro inusual en el sector de la fruta. La idea es clara: cualquier momento es bueno para disfrutar de una Pink Lady, ya sea en casa, en la calle o entre reuniones.
Educar en valor: por qué una manzana no es cara
Uno de los temas más interesantes de la noche fue el dedicado a la percepción del precio de la fruta. Blázquez lo resumió así, “pagamos 50 euros el kilo por un chocolate premium, pero 3,50 por una manzana nos parece caro. Debemos cambiar esa percepción. Detrás hay un sector, unos agricultores y una marca que garantiza calidad constante todo el año.”
Pink Lady aspira a elevar el valor de la categoría de manzana, no solo su propia marca, introduciendo el concepto de lujo accesible: un producto fresco, saludable y delicioso, con un posicionamiento aspiracional.
Marketing multicanal y un 2025 cargado de hitos
A partir de ahora, Pink Lady desplegará una estrategia 360 en TikTok, Instagram, YouTube e ‘influencers’, así como una fuerte renovación del punto de venta para garantizar coherencia con la nueva estética.
Además de esta campaña, Pink Lady prepara nuevas piezas para San Valentín, uno de sus momentos clave como “la manzana del amor”, y reforzará su presencia en mercados europeos donde el consumo de manzana está en descenso.
“Queremos entrar en el universo de los jóvenes y acompañarlos durante años”, concluyó Pastour.
La nueva campaña de Pink Lady supone un paso más en la construcción de marca dentro de la comunicación de producto fresco en España, un salto decidido hacia el territorio del estilo de vida, con una estética premium y un relato centrado en el placer inmediato del producto.


