Las Nuevas Técnicas Genómicas (NTG) engloban un conjunto de herramientas biotecnológicas avanzadas que permiten modificar de forma precisa y dirigida el material genético de las plantas, con un grado de exactitud muy superior al de las técnicas de mejora convencional. A diferencia de los métodos tradicionales —basados en cruzamientos sucesivos y selección—, las NTG permiten actuar directamente sobre genes concretos, lo que se traduce en una mayor eficiencia, rapidez y control en el proceso de obtención de nuevas variedades.
El reglamento aprobado establece un sistema diferenciado para las plantas obtenidas mediante estas técnicas, distinguiendo entre aquellas equivalentes a la mejora convencional y aquellas que requieren una evaluación más completa.
Este nuevo marco introduce un enfoque basado en la proporcionalidad, diferenciando entre:
- NTG-1, correspondientes a modificaciones equivalentes a las que podrían obtenerse mediante mejora convencional, estableciendo algunas excepciones.
- NTG-2, sujetas a la normativa de organismos modificados genéticamente, con evaluación completa y autorización previa.
FEPEX considera que la actualización del marco regulatorio era una necesidad largamente esperada para adaptar la legislación al progreso científico y facilitar el acceso a herramientas que ya utilizan productores y obtentores de otros países competidores.
Las Nuevas Técnicas Genómicas permitirán desarrollar nuevas variedades de forma más rápida y precisa, favoreciendo la obtención de plantas mejor adaptadas a los retos actuales de la agricultura. Entre sus principales aplicaciones destacan el desarrollo de variedades más resistentes a plagas y enfermedades, con una mejor adaptación a la sequía y a las altas temperaturas, una mayor eficiencia en el uso del agua y los nutrientes y una menor necesidad de tratamientos fitosanitarios.
Para el sector de frutas y hortalizas, estas herramientas pueden contribuir a disponer de cultivos más resilientes frente al cambio climático, mejorar la sostenibilidad de las explotaciones y reforzar su rentabilidad. Asimismo, ofrecen nuevas oportunidades para el desarrollo de flores, plantas ornamentales y material vegetal más adaptados a las exigencias del mercado y a las nuevas condiciones ambientales.
Tras esta aprobación, únicamente queda la publicación del texto en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) para su entrada en vigor. La normativa comenzará a aplicarse dos años después, previsiblemente en 2028.


