La mejora genética en frambuesa está entrando en una nueva etapa marcada por la necesidad de mayor eficiencia productiva, estabilidad agronómica y fiabilidad comercial. Factores como la escasez de mano de obra, la variabilidad climática y el aumento de las exigencias del retail europeo están redefiniendo las prioridades de los programas de breeding.
En este contexto, Advanced Berry Breeding (ABB) está desarrollando lo que denomina una Tercera Generación de variedades, una línea genética diseñada para responder a los nuevos retos del sector. Entre ellas destaca Malaika®, una frambuesa premium que ha experimentado una rápida expansión comercial en el sur de España gracias a su colaboración con la cooperativa Onubafruit.
Según explica Hubert Gadret, CEO de ABB, el comportamiento de esta variedad en condiciones comerciales confirma el cambio de enfoque que está experimentando la mejora genética en berries.
Una variedad premium
Malaika® ha despertado un notable interés en el sector por su combinación equilibrada de atributos comerciales y agronómicos. Entre sus características destacan:
- gran calibre de fruto
- color atractivo y presentación homogénea
- sabor equilibrado
- excelenteshelf life
- alta velocidad de recolección
Para Gadret, estas cualidades permiten responder a las demandas actuales del mercado. “Hoy el propio fruto debe aportar un valor comercial claro, pero el verdadero reto para los productores es conseguir expresar todo ese potencial en campo”.
En este sentido, la colaboración con Onubafruit ha sido determinante. La cooperativa ha adaptado su estrategia agronómica a las características de la variedad, optimizando su comportamiento productivo y su eficiencia de cosecha.
El resultado ha sido una rápida expansión desde los primeros ensayos hasta alcanzar alrededor de 200 hectáreas de cultivo, impulsada tanto por la confianza de los productores como por la creciente demanda de programas premium estables por parte del retail.
Tercera generación
ABB define su actual estrategia como una Tercera Generación de variedades, concebida para adaptarse a un entorno productivo cada vez más complejo.
Mientras que las generaciones anteriores se centraban principalmente en el rendimiento o el calibre, la nueva genética busca integrar varios factores clave dentro de una misma variedad:
- arquitectura de planta que facilite la recolección
- mayor velocidad depicking para reducir la presión laboral
- mejor estabilidad deshelf life
- calidad de fruto orientada al mercado (calibre, color y sabor)
- mayor estabilidad agronómica en distintos climas
“El objetivo ya no es simplemente producir más”, señala Gadret. “Los productores necesitan variedades que ofrezcan predictibilidad y seguridad comercial”.
Prioridades en la mejora genética
El desarrollo de nuevas variedades de frambuesa debe integrar hoy varios desafíos simultáneamente. Uno de los más relevantes sigue siendo el comportamiento poscosecha, clave para mantener la calidad del fruto a lo largo de cadenas de suministro cada vez más largas.
Al mismo tiempo, la disponibilidad de mano de obra se ha convertido en uno de los principales condicionantes para los productores, lo que está impulsando la búsqueda de variedades que permitan una recolección más eficiente.
Por ello, los programas de mejora genética están incorporando cada vez más características relacionadas con la arquitectura de la planta y la facilidad de cosecha.
Variedades más especializadas
El mercado también está impulsando un cambio hacia portfolios varietales más estructurados. En lugar de depender de una única variedad, los productores tienden a combinar diferentes genéticas que se complementan a lo largo del calendario.
ABB ha desarrollado este enfoque a través de su Elite Raspberry Collection (ERC), que incluye variedades como Malaika® y Zawadi®, diseñadas para cubrir distintas ventanas de producción y aportar mayor estabilidad a los programas comerciales.




