Loli Marín representa a la segunda generación de una familia de agricultores y exportadores especializados en fruta de hueso cultivada en Cieza, Murcia. Desde muy joven tuvo claro que su vida estaría ligada al campo, no solo como una tradición heredada, sino también como un compromiso con la tierra, la innovación y las personas que hacen posible que sus frutas lleguen a miles de hogares europeos.
Para ella, el reconocimiento como Perfil Más Influyente de 2025 en la categoría mujer no es únicamente hacia su persona, sino hacia todo un equipo y hacia las mujeres del sector que han tenido que abrirse paso en un entorno históricamente liderado por hombres. Afirma que la constancia, la capacidad de reinventarse y el haber sabido escuchar tanto al mercado como a su gente han sido los pilares que la han llevado hasta este momento en su carrera profesional.
Valores y liderazgo
Para la directora general del grupo La Ciezana Venta del Olivo, el crecimiento de la empresa familiar se sostiene en valores fundamentales como el esfuerzo, cercanía, innovación y compromiso con las personas. Siempre ha defendido que no producen únicamente fruta, sino confianza y futuro para más de 100 familias que dependen directamente de su trabajo.
Reconoce que, como mujer, ha tenido que recorrer un camino lleno de retos en el que a menudo observó que a los hombres se les abrían puertas con mayor facilidad. Sin embargo, esa realidad la hizo más fuerte y la llevó a impregnar a su equipo de un liderazgo basado en el esfuerzo, la transparencia y la determinación. Cree profundamente en el buen hacer de las personas, en escucharlas y en reconocer el valor de cada trabajador, desde el campo hasta la oficina.
Su liderazgo se articula en torno a tres ejes claros:
- Innovación: apuesta por nuevas tecnologías.
- Internacionalización: refuerzo de la presencia en mercados europeos.
- Personas y equipo: motivación, formación y un clima de confianza.
Objetivos y situación
Marín aspira a seguir consolidando la empresa como un referente en el sector hortofrutícola y, al mismo tiempo, lograr que se reconozca como un proyecto que cuida la tierra y a las personas. Entre sus objetivos destaca profundizar en la sostenibilidad, seguir incorporando talento joven y femenino al sector, y diversificar productos para responder a un consumidor cada vez más consciente y exigente.
Sobre la situación actual, señala que el sector hortofrutícola atraviesa una etapa compleja marcada por el incremento de los costes de producción, la incertidumbre en los mercados y la presión por la sostenibilidad. En este contexto, considera que la visión de la mujer aporta una mirada más inclusiva, resiliente y humana, en la que las decisiones no solo se basan en cifras, sino también en el impacto social y ambiental que generan.
En cuanto a la evolución del papel de la mujer en el agro, reconoce que hoy son más visibles, están más preparadas y ocupan un papel más decisivo. Sin embargo, subraya que aún queda camino por recorrer y que es fundamental contar con referentes que inspiren y den visibilidad a tantas mujeres que siguen trabajando en silencio.
Mensaje
A todas las mujeres que dedican su vida al campo y no reciben el reconocimiento que merecen, Loli Marín les envía un mensaje claro: “su labor tiene un valor incalculable”. Subraya que, sin ellas,nada de lo que el sector es hoy sería posible, y las anima a seguir levantando la voz, porque cada paso que dan abre camino a las que vienen detrás.
Para Marín, el futuro del agro también es femenino, y está convencida de que la fuerza colectiva de las mujeres será el motor para lograr el respeto y la visibilidad que aún falta en el sector.



