No es casual el hecho de que a la fresa se la considere, por muchas cuestiones, como el oro rojo del campo onubense. Una de ellas es, sin duda, las innumerables posibilidades que este fruto rojo ofrece en relaciรณn a una alimentaciรณn sana y saludable, en buena medida por sus altos contenidos en vitamina C. Si a este hecho sumamos los numerosos avances cientรญficos que en materia genรฉtica se estรกn desarrollando en los รบltimos aรฑos, las posibilidades de expansiรณn de la fresa, al margen de su consumo en fresco, son innumerables.
Precisamente su alto contenido en vitamina C, nutriente que se asocia por la medicina con un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o cรกncer, centra uno de estos estudios genรฉticos. Investigadores del Instituto Andaluz de Investigaciรณn y Formaciรณn Agraria y Pesquera (Ifapa), dependiente de la Consejerรญa de Agricultura, Pesca y Alimentaciรณn de la Junta de Andalucรญa, conjuntamente con cientรญficos del Departamento de Biologรญa Molecular y Bioquรญmica del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterrรกnea La Mayora (centro mixto de la Universidad de Mรกlaga y el CSIC), han logrado aumentar en un 15% el contenido de esta vitamina en el tomate a partir de un gen de la fresa.
Los expertos han utilizado tรฉcnicas de ingenierรญa genรฉtica para elaborar un producto con aporte extra de รกcido ascรณrbico o vitamina C y mayor capacidad antioxidante, segรบn ha informado la Fundaciรณn Andaluza para la Divulgaciรณn de la Innovaciรณn y el Conocimiento (DesQbre).
Para ello, los investigadores partieron inicialmente de la base de que el tomate, aunque es uno de los frutos de mayor consumo en la dieta mediterrรกnea, presenta un contenido en รกcido ascรณrbico de entre 15 y 20 miligramos por cada 100 gramos, una cantidad relativamente baja en comparaciรณn con otras especies vegetales como los cรญtricos, el kiwi, la papaya o la propia fresa, de la que la provincia onubense produce el 90% de toda Espaรฑa.
ยซEl organismo humano no produce por sรญ solo la vitamina C, sino que la adquiere, fundamentalmente, a travรฉs del consumo de frutas y verduras. Dado que el tomate tiene poca cantidad de este nutriente, pero es uno de los cultivos mรกs consumidos y de mayor importancia a nivel agrario y econรณmico, consideramos que era el alimento adecuado para mejorar su calidad nutritivaยป, ha explicado el investigador responsable de este proyecto, Victoriano Valpuesta, profesor de la Universidad de Mรกlaga.
Para obtener estos resultados, los expertos que han realizado el estudio seleccionaron un gen de la fresa que participa en la producciรณn de รกcido ascรณrbico: ยซEsta fruta es de las que presenta un mayor contenido en vitamina C gracias al gen que produce la proteรญna D-galacturotano reductasa. รste ya se habรญa transferido con รฉxito en lechuga, aumentando el porcentaje de vitamina C en un 200 por ciento en dicha verdura. Sin embargo, nunca se habรญa probado en tomateยป, detalla el investigador.

