Campaña positiva
Así lo explica Julián Giner, director técnico de Koppert en Almería, quien reconoce que, aunque el contexto económico ha aportado cierta tranquilidad al productor, la problemática sigue muy presente, “el problema no se ha ido ni mucho menos, el trips sigue ahí”. Explica, además, que no se está haciendo suficiente control biológico en primavera, lo que puede provocar que la plaga arranque con fuerza en los primeros cultivos de verano.
El buen comportamiento de los precios ha evitado una reducción de superficie que sí se preveía inicialmente. Esto ha generado una mayor confianza en el agricultor, tanto en su manejo como en las soluciones disponibles en el mercado.
Limonica: respuesta frente a parvispinus
Dentro de este nuevo enfoque, Limonica (Amblydromalus limonicus) se está consolidando como una de las herramientas clave.
Claves de su comportamiento en pimiento
- Depredación eficaz sobre larvas L1 y L2. Actúa sobre los estadios críticos de parvispinus, incluyendo fases más avanzadas donde otros auxiliares pierden eficacia
- Alta movilidad y búsqueda activa. Alcanza con mayor eficiencia flores y brotes, principales focos de la plaga.
- Capacidad de adaptación térmica. Mantiene actividad tanto en condiciones de frío como de calor, evitando caídas de control en cambios de campaña.
- Independencia del polen. Permite su instalación incluso sin flor, clave en fases iniciales del cultivo de pimiento.
- Efecto de contención poblacional. No solo reduce presencia, sino que frena el crecimiento exponencial típico de parvispinus.
Anticipación y manejo
El aprendizaje de esta campaña es claro, explica el director técnico de Koppert, el control de parvispinus no depende solo del auxiliar, sino del momento y la estrategia. “El agricultor tiene que entender que la precocidad es prioritaria”.
Desde Koppert insisten en una estrategia que combine una introducción temprana (preventiva), correcta aplicación de medidas culturales y el uso de variedades y manejo que favorezcan el cultivo.
Otro de los aspectos destacados de la campaña, según Giner, ha sido el cambio en el discurso mediático de determinados canales en torno al control biológico. Si el año pasado se ponía en duda su eficacia e incluso se planteaba un regreso a estrategias químicas, en esta campaña el mensaje ha girado por completo, respaldándolo a partir de los resultados observados con herramientas como Limonica. Este giro, junto con el buen comportamiento de los precios, ha animado a muchos productores a adelantar su apuesta por el control biológico, optimizar la instalación de auxiliares y tomar decisiones con mayor anticipación.
Cambio de ciclos
También se observa una transformación en los calendarios de cultivo, con una tendencia creciente hacia plantaciones más tempranas y otras más tardías, mientras el ciclo intermedio va perdiendo peso de forma progresiva. Estos cambios no están afectando tanto al volumen total producido como a la organización del sector y a la concentración de la producción en determinados momentos.
Las previsiones para la próxima campaña invitan al optimismo, pero sin perder de vista la complejidad del problema: “Hay que ser optimistas, pero realistas, con conocimiento de la situación y de las herramientas del mercado”.



