Uno de los principales problemas de la alta presión de plagas en los cultivos esta campaña ha sido el abandono del control biológico en primavera. Julián Giner, director técnico de Koppert España, destaca la importancia de trabajar la lucha integrada de forma preventiva para evitar que los cultivos de primavera se conviertan en un reservorio de plagas como el Thrips parvispinus. “Como ha ocurrido en el pepino de verano, que ha sido uno de los reservorios de parvispinus, ya que no se ha aplicado lucha integrada y hemos contado con una bomba idónea esta campaña”, asegura.
Es por ello que señala la importancia de entender el control biológico y cómo trabajarlo y ofrece las claves para la campaña de primavera. Desde esta perspectiva, recomienda una estrategia combinada de Swirskii, Orius, Limonicus; Montdorensis y nematodos entomopatógenos.
Para Giner, otra de las claves de esta campaña de primavera es realizar una buena desinfección del invernadero, trabajar con placas cromáticas y contar con plantas reservorio: “Tenemos que colocar placas en el emparrado y pegadas al suelo para que se adhiera el Thrips parvispinus”.
Señalan la importancia de trabajar la lucha integrada de forma preventiva para evitar que los cultivos de primavera se conviertan en un reservorio de plagas como el Thrips parvispinus
También recomienda al productor ser más selectivo con los productos fitosanitarios que aplica y asegurarse de su compatibilidad con el control biológico, así como mantener la humedad relativa en el interior de las fincas.
Además, otro de los puntos clave es el Orius y el adelanto de las sueltas: “El Orius come Parvispinus, pero, si la flor ya está colonizada por altas poblaciones de Parvispinus, no es atrayente para Orius y viable para su reproducción, ya que la plaga se come todo el polen y rompe el pistilo, por lo que no tendremos néctar en la flor, todo ello necesario para que el Orius se pueda reproducir con facilidad”, explica.
Las complicaciones de este año
Las principales complicaciones de esta campaña han sido la aparición de dos plagas: el Parvispinus y Scirtothrips. A esto se le ha unido al abandono del control biológico en el ciclo de primavera. Por lo que es fundamental trabajar todo el año con fauna auxiliar y plantas reservorio. Para Julián Giner, el secreto para controlar las plagas es mantener buenos niveles de fauna auxiliar: “El agricultor puede tratar al principio, las dos o tres primeras semanas y después soltar la fauna auxiliar y dejar de tratar”. A esta coyuntura se ha unido la incidencia de otras plagas como la araña roja debido a la subida de las temperaturas dentro del invernadero en los últimos años.



