La reducciรณn de materias activas estรก teniendo un fuerte impacto en la capacidad para controlar plagas en el sector cรญtrico. Todos los cultivos se estรกn viendo afectados, en mayor o menor medida, y enfermedades como cotonet, trips o รกcaros no siempre ofrecen alternativas actuales con la misma eficacia y persistencia que los productos retirados del mercado.
AUMENTO EN LOS COSTES
El menor margen de maniobra con el que los agricultores cuentan para controlar las plagas se estรก traduciendo en un incremento de los costes de producciรณn de entre el 15 y el 30%, debido a los mayores tratamientos, contrataciรณn de mano de obra y seguimiento tรฉcnico intensivo que se deben realizar.
Se busca la sostenibilidad sin perder la competitividad, pero la merma en el rendimiento en cada campaรฑa asciende a hasta un 10%, lo que dificulta la planificaciรณn productiva y comercial. Las alternativas disponibles no son suficientes ni plenamente viables en todos los casos, con soluciones biolรณgicas que funcionan como complemento, pero que no sustituyen a las materias activas retiradas con la misma eficacia que estas sรญ tenรญan.
Este aumento en los costes y la disminuciรณn de rendimiento en los cultivos empujan al sector a reducir los mรกrgenes de beneficio y cuesta trasladar el impacto econรณmico a toda la cadena. Aunque desde Naranjas Torres apostamos por la alta calidad y el procesamiento premium, lo que nos permite amortiguar el efecto, todos nos veremos afectados si la situaciรณn se prolonga.
MARCO REGULATORIO
La transiciรณn es necesaria, pero debe ser realista, gradual y acompaรฑada de herramientas eficaces, algo que actualmente no siempre ocurre. Si se retiran las materias activas sin soluciones reales, el principal riesgo es una pรฉrdida progresiva de producciรณn y competitividad del sector europeo, con abandono de explotaciones, reducciรณn de superficie cultivada y una mayor dependencia de importaciones de terceros paรญses con normativas menos exigentes, lo que lograrรญa el objetivo contrario al buscado inicialmente.
Las autoridades europeas deben apostar por un marco regulatorio que sea coherente y que no implique para los agricultores una desventaja competitiva frente a paรญses terceros. El productor debe ser apoyado durante el cambio y no debe ser quien pague el coste de esta transiciรณn. Hay que fomentar la innovaciรณn e investigaciรณn aplicada, la digitalizaciรณn del sector y el uso de nuevas tecnologรญas que permitan hacer una agricultura de precisiรณn, acelerando la aprobaciรณn de nuevas soluciones.
VARIEDADES Y TERCEROS PAรSES
La situaciรณn actual para los cultivos es muy complicada por la falta de capacidad para controlar eficazmente las plagas, y las variedades tempranas se encuentran entre las mรกs vulnerables, junto con los frutos que tienen una piel mรกs sensible. Esto reduce la posibilidad de manejar las plantaciones en momentos clave del ciclo productivo.
El control de plagas y enfermedades cada vez es mรกs complejo y desafiante. No se deben perder de vista aquellas plagas y enfermedades que amenazan nuestra citricultura desde terceros paรญses, como el HLB, la falsa polilla, la mancha negra, etc.
CAMBIO CLIMรTICO
La falta de soluciones a las materias activas retiradas del mercado se traduce en mayor presiรณn de determinadas plagas, mayor riesgo de generar resistencias, mรกs dificultad para mantener niveles homogรฉneos de sanidad vegetal y un aumento del riesgo agronรณmico. El cambio climรกtico complica aรบn mรกs la lucha contra las enfermedades vegetales, al favorecer su desarrollo e incidencia en los cultivos.

