Aunque los sistemas ERP y CRM son herramientas imprescindibles en la digitalización empresarial, también exigen una alta dedicación operativa. “Son muy potentes, pero poco amables con el tiempo de las personas”, explica Gabriel Torres, CEO de Karma Agencia.
Este cuello de botella —volumen documental excesivo y tareas repetitivas— impacta especialmente en sectores como construcción, logística, industria y, de forma crítica, en la agroindustria.
Una capa de inteligencia sobre el ERP
La propuesta de Karma Agencia no pasa por sustituir el ERP existente, sino por añadir una capa de inteligencia artificial que respete la base de datos y los procesos actuales.
“El ERP sigue siendo el mismo, pero la forma de trabajar cambia”, señala Torres.
Su solución, xfuego, actúa como un acelerador del trabajo administrativo:
- Interpreta facturas, pedidos y albaranes
- Extrae automáticamente la información relevante
- Deja los datos listos en el ERP
- Elimina transcripciones manuales
- Reduce errores por fatiga
Procesar un pedido manual puede llevar entre 15 y 20 minutos. Con este sistema, el equipo solo debe supervisar y pulsar “Procesar”.
El resultado: menos tareas repetitivas, menor margen de error y ahorro de costes.
Cuando el ERP empieza a “hablar claro”
La inteligencia artificial también transforma la consulta de información. En lugar de navegar por menús complejos, el usuario puede interactuar con el sistema mediante texto o notas de voz.
Preguntas como:
- ¿Qué tengo pendiente de facturar?
- Hazme un resumen para dirección
Reciben respuestas claras, estructuradas y sin tecnicismos.
Aplicación en la agroindustria
En sectores agrícolas, donde los partes de trabajo y previsiones suelen dispersarse en múltiples canales, la solución permite registrar información por voz —incluso mediante WhatsApp— y centralizarla en el sistema.
Esto mejora la planificación de producción y envíos, además de reducir pérdidas de información.
El impacto económico del tiempo
El beneficio se traduce en cifras concretas. Según Torres:
“Una empresa que procesa 1.000 facturas y 1.000 pedidos al mes dedica unas 500 horas de trabajo manual. Eso equivale al trabajo mensual de tres personas y un coste operativo aproximado de 10.000 euros”.
El objetivo no es sustituir personal, sino liberar talento de tareas mecánicas para enfocarlo en decisiones estratégicas.
Empresas con facturaciones entre 50 y 300 millones de euros ya aplican este modelo con éxito.
Innovación tecnológica desde Almería
Que este desarrollo surja en Almería no es casual. El profundo conocimiento operativo del tejido empresarial local ha sido clave para diseñar una solución práctica y adaptada a sectores productivos.
“La IA solo tiene sentido si ayuda a trabajar mejor sin romper lo que ya funciona. No se trata de tener IA, sino de ganar tiempo y reducir bloqueos”, concluye Torres.

