Ampliación
La compañía trabaja con cultivos repartidos por distintas regiones españolas y el sur de Francia, una diversificación que tradicionalmente ha sido una garantía de suministro, pero que hoy implica convivir con episodios meteorológicos extremos cada vez más frecuentes. Lluvias torrenciales que impiden cosechar o golpes de calor que aceleran la maduración del producto afectan directamente tanto a la cantidad disponible como a su comportamiento en fábrica.
Según explica el presidente de la compañía, Félix Moracho, el objetivo de la ampliación es poder responder mejor a las necesidades de clientes con los que han consolidado relaciones estables en los últimos años y disponer de margen de reacción ante situaciones imprevistas que tensionan toda la cadena. “Nos gustaría tener más flexibilidad para atender esos momentos que antes o después siempre llegan, lo que pretendemos es aumentar la capacidad de producto procesado, fundamentalmente de maíz dulce, para poder atender mejor los requerimientos de nuestros clientes”, explica Moracho.
Aunque Huercasa mantiene sus compromisos de suministro gracias a stocks de seguridad, reconoce que cuando las incidencias afectan al conjunto del sector, la capacidad industrial se convierte en un factor decisivo.
Innovar sin artificios
Frente a una innovación alimentaria muchas veces asociada a recetas complejas o ingredientes añadidos, Huercasa defiende una evolución más silenciosa profundizar en el conocimiento de la materia prima. La empresa centra sus esfuerzos en mejorar la calidad percibida, como color, sabor, textura o conservación, y en estudiar con mayor precisión las propiedades nutricionales naturales del maíz, la remolacha o las legumbres.
“No está todo inventado. Nos queda muchísimo por aprender, por conocer y por desarrollar. Por ejemplo, el potencial antioxidante del maíz o de la remolacha, un campo todavía con amplio recorrido científico y tecnológico” añade.
La línea de trabajo se dirige a identificar y potenciar componentes bioactivos presentes de forma natural, como antioxidantes o fibra, asociados a beneficios concretos para la salud digestiva, cardiovascular o metabólica.
Rentabilidad, especialización y equilibrio
Huercasa ha optado por un modelo de especialización dentro de la quinta gama, evitando diversificar sin criterio. La rentabilidad, sostiene la empresa, no depende de seguir modas sino de mantener un equilibrio entre precio, calidad, seguridad alimentaria, servicio y mejora continua.
Moracho lo resume con claridad “la rentabilidad no depende de tendencias pasajeras, sino de un equilibrio muy preciso”. Para Huercasa la rentabilidad es ofrecer un precio competitivo, buena calidad, seguridad alimentaria, buen servicio y vocación de mejora. El reto está en encontrar el punto de equilibrio sin comprometer los estándares del producto.
Conveniencia sí, pero con educación
La compañía observa un crecimiento sostenido de los alimentos de conveniencia, pero rechaza la idea de que sustituyan al acto de cocinar. Considera que ésta sigue respondiendo a una necesidad cultural y emocional, “no vamos a dejar de cocinar. Es una necesidad humana básica y una forma de cuidar a los nuestros”, apunta.
Para Moracho cocinar bien es importante, pero comprar bien es tan importante o más. “Muchas veces se come mal porque se compra mal”. Uno de los retos que la empresa identifica como estratégicos es la comunicación nutricional. “Tenemos que conocer, consolidar y comunicar lo que aportan nuestros productos. Hay mucho trabajo por hacer en educación alimentaria”.
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