El proceso de transformación previsto en Mercamadrid de cara a 2032 representa, para muchas empresas del sector hortofrutícola, una oportunidad para modernizar sus instalaciones y adaptar la actividad comercial a las nuevas exigencias del mercado. Así lo asegura Vicente Candil, director comercial de Frutas Candil, quien considera que esta nueva etapa permitirá a las empresas presentes en la Unidad Alimentaria introducir mejoras en cámaras frigoríficas, iluminación y maquinaria, favoreciendo una mayor eficiencia operativa.
Desde Frutas Candil subrayan que estos cambios no alterarán el modelo tradicional de uso del mercado, basado en la venta al por mayor y en el suministro diario de frutas y hortalizas a clientes profesionales. “Seguiremos trabajando en el mismo concepto de mercado mayorista, pero con herramientas más modernas y adaptadas a las necesidades actuales”, apunta Vicente. También insiste en la necesidad de abordar un cambio horario en el mercado mediante pruebas piloto que permitan evaluar su impacto real sobre todos los operadores. “Si no se pone en marcha una prueba, nunca sabremos si el camino es el correcto”.
El responsable comercial considera además que la figura del mayorista mantiene intacta su función dentro de la cadena alimentaria. En este sentido, destaca la importancia del servicio cercano y personalizado que ofrecen las empresas del sector a detallistas, supermercados y operadores logísticos.
No obstante, reconoce que el consumo evoluciona cada vez más hacia las cadenas de supermercados, tanto grandes superficies como comercios de proximidad. Una realidad que, según explica, obliga a los mayoristas a reforzar su capacidad logística y de servicio para responder a las nuevas demandas del mercado.
En materia de infraestructuras, el director comercial de Frutas Candil considera prioritario que Mercamadrid a nivel global avance en climatización, sostenibilidad y conservación del producto.


