Una estrategia contra la presión de plagas
Uno de los puntos donde Gómez puso mayor énfasis fue en el porte abierto de las plantas y su hoja sorprendentemente pequeña, un rasgo buscado de forma deliberada en el programa de mejora.
“Cuanto menos refugio tenga el bicho, mejor”, explicaba Gómez durante el recorrido, recordando que las plagas como Tuta absoluta, ácaros o trips encuentran cobijo habitual en las plantas más densas.
A ello se suma la presencia de tricomas (los pequeños “pelillos” en el envés de la hoja), fundamentales para el establecimiento de auxiliares como Amblyseius swirskii.
Variedad CRO 220334 (rojo)
La variedad CRO 220334, de fruto rojo intenso, destaca por una consistencia firme, una piel limpia sin silvering y una ausencia total de microcracking, incluso en momentos críticos del invierno. Estas características se traducen en una gran estabilidad en postcosecha, aspecto que Fitó evalúa de forma exhaustiva en su laboratorio específico en Almería, donde se simulan las condiciones reales de transporte a los mercados europeos.
La planta muestra un porte muy abierto y hoja de tamaño reducido, lo que mejora la ventilación del cultivo y facilita la instalación de Swirskii. Además, la cicatrización en los cortes es rápida y homogénea, reduciendo riesgos de botritis en destino. En campo, la variedad produce calibres GG y G con regularidad y mantiene una estructura equilibrada tras los cuajes de invierno.

La línea tardía CAO221431 presenta un comportamiento muy sólido en invierno, con una capacidad de cuaje extraordinaria y frutos bien formados, sin marcas ni cicatrices. Ofrece un rendimiento notable desde los primeros cortes y mantiene la calidad a lo largo de toda la campaña tardía.
Al igual que el california rojo, adopta un porte abierto y hoja muy pequeña, elementos que favorecen la acción del control biológico y ayudan a mantener la presión del trips bajo niveles manejables. Ha mostrado también una gran capacidad para conservar firmeza y brillo durante el almacenamiento y transporte.
Consistencia, cicatrización y ausencia de microcracking
El comportamiento del fruto fue otro de los pilares de la presentación. Según el Gómez, estas nuevas líneas destacan por:
- Consistencia firme y estable, incluso tras los meses más duros.
- Ausencia total de microcracking, un problema crítico en invierno por la pérdida de valor comercial.
- Cicatrización perfecta en cortes, reduciendo riesgos de botritis en destino.
Gómez recordó que esta campaña está siendo especialmente problemática en los mercados por reclamaciones asociadas a fruta sobremadura o deteriorada, motivo por el cual la postcosecha se ha convertido en un eje estratégico para Fitó.
El laboratorio de postcosecha
Antes de comercializar cualquier variedad, Fitó somete todos sus materiales a un riguroso análisis en su laboratorio de postcosecha en Almería. Este banco de pruebas reproduce las condiciones de transporte real hacia los principales destinos europeos, permitiendo descartar líneas antes de que lleguen al mercado.
“Es fundamental y nos permite lanzar variedades con garantías reales de comportamiento en destino”, explicó Gómez.
Comportamiento
En la finca plantada el 14 de julio, las variedades que aún son números 220334 (rojo) y 221431 (amarillo), mostraron un rendimiento notable a los cuatro meses, sin síntomas de estrés ni problemas de forma.
- Calibres GG/G muy homogé
- Cabezas bien estructuradas y escalonadas.
- Frutos sin marcas ni cicatrices indeseadas.
- Plantas con vigor equilibrado y buena capacidad de cuaje en la parte aé
Gómez destacó que el potencial real de estos materiales se apreciará plenamente en febrero, cuando las plantas hayan completado cuajes en condiciones de invierno.
Resistencias
Según explicó el crop specialist, todas las nuevas variedades incluyen resistencias a spotted L4 y a oídio. Fitó sólo anuncia una resistencia al mercado cuando su fiabilidad es absoluta. La experiencia previa con variedades comerciales como Gasol ha reforzado este enfoque: materiales que no cumplen el estándar no avanzan.
Trips Parvispinus
En un contexto marcado por nuevas plagas, alta humedad y presión continuada de trips, Gómez insistió en que la solución no es única frente al parvispinus, sino multifactorial, con material vegetal adaptado, auxiliares más eficaces, microorganismos beneficiosos y manejo agronómico preciso, “si cada uno suma un 5% o un 10%, podremos sujetar esta infección”, señaló.
La estrategia de Fitó se fundamenta en plantas de porte muy abierto, hoja pequeña y presencia de tricomas, tres elementos clave para favorecer la instalación del ácaro depredador Amblyseius swirskii, hoy esencial para contener el avance del trips. Gómez insistió en que estos rasgos no solo mejoran el control biológico, sino que reducen la humedad interna y la presencia de refugios donde la plaga se pueda esconder.
Fitó ha evaluado estas variedades durante varios años, y ha ajustado sus fechas de plantación óptimas a la segunda quincena de julio para la zona de El Ejido. La compañía espera mostrar el potencial completo de ambas en febrero, cuando los cuajes de invierno revelan de forma definitiva la calidad de un material tardío.




