Inicio de la campaña
A nivel productivo, los agricultores de la costa Tropical española están de enhorabuena. Tras varios años de menor producción en todos sus cultivos, “este año se recupera y se espera una campaña normal, que en su caso supone un 25% más de producción en cada cultivo con respecto al año anterior”, según afirma José Antonio Fajardo, director comercial de Frutas Fajardo.
En el caso de la chirimoya, Fajardo destaca que “probablemente vaya a ser una de las mejores campañas de los últimos cinco años en términos de calidad y volumen”. Se trata de un cultivo estable, al contrario que el aguacate y el mango, y cada vez más reconocido por los retailers europeos.
A este aumento del volumen que se va a dar a nivel global en el sector productor, en Frutas Fajardo se suma la apuesta que han venido haciendo en los últimos años al invertir en grandes proyectos de plantaciones de aguacate en Marruecos y en Perú. Con todo ello, pretenden crecer un 25% solo en esta campaña hasta alcanzar las 10.000 toneladas y los 21 millones de euros de facturación. Y es que en Frutas Fajardo consideran el aguacate un vehículo de crecimiento para el futuro.
Otros orígenes
España es uno de los principales productores y proveedores de frutas tropicales en Europa, gracias a su calidad y mercado en constante crecimiento. Sin embargo, enfrenta desafíos para satisfacer la demanda debido a limitaciones en volumen y estacionalidad en la producción. Por lo tanto, es necesario complementar la producción nacional con fruta procedente de otros países para garantizar el abastecimiento a las cadenas de distribución y supermercados durante los 12 meses del año. Países terceros están aprovechando esta oportunidad para ganar protagonismo en el mercado europeo.

Es el caso de Marruecos, que probablemente ya supere en volumen de producción de aguacate a España con precios más competitivos por su bajo coste de mano de obra, entre otros aspectos. Además, no tienen problemas de personal ni de agua. Una situación muy diferente a los productores españoles, que carecen de ambos recursos, lo que les impide seguir creciendo, al menos en aguacate, que requiere de más necesidades hídricas.
“En la costa tropical no podemos crecer, lo único que puede pasar es el fenómeno que hemos vivido en los últimos dos años, es decir, que zonas de producción históricas de aguacate que han dejado de ser óptimas se transformen al mango”, señala Fajardo. En este sentido, esperan que las obras de canalización del pantano de Granada que se han iniciado tras 25 años de demanda puedan en unos cuatro años dar sus frutos. “Y menos mal que ha llovido este año, si no, la situación sería otra muy diferente”.
Por su parte, el mango es donde más puede diferenciarse el producto nacional en cuanto a calidad organoléptica, porque en aguacate la calidad es estándar en los países terceros. Sin embargo, su crecimiento está limitado a Granada y Málaga porque en las otras zonas donde está creciendo el aguacate en España, no funciona este cultivo.
En el caso de Perú, su producción no afecta directamente a la campaña mediterránea (España, Marruecos y Portugal), pero sí marca el nivel de precios al manejar tanto volumen de forma previa a nuestra temporada.
Frutas Fajardo busca consolidar su posición en el mercado europeo de frutas tropicales mediante la expansión de su producción y la diversificación de sus proveedores. La empresa está abierta a nuevas colaboraciones y relaciones estratégicas con proveedores de otros países, lo que le permitirá ofrecer productos frescos y de alta calidad durante todo el año, y alcanzar sus objetivos de crecimiento y facturación.



