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El volcán de La Palma causa pérdidas de más de 6 millones de euros en aguacate

A pesar de que el plátano es el cultivo mayoritario en la isla, el aguacate palmero es un producto muy cotizado entre los productores, que ven cómo las cenizas del volcán están asfixiando sus plantaciones.

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Este artículo fue publicado originalmente en eldiario.es

El plátano es el producto estrella de La Palma, pero el aguacate palmero es un bien codiciado tanto en Canarias como en la Península. La ola de calor de agosto y la erupción del volcán han reducido el oro verde a cenizas, y los agricultores estiman pérdidas de hasta seis millones de euros este año. Luis tenía 400 matas de aguacate en la zona industrial de La Laguna, engullida hace una semana por la lava. Pese a que esta pérdida va a suponer una caída en sus ingresos anuales, va a poder salir adelante, ya que además de a la agricultura se dedica a la construcción. No corre con la misma suerte Victoria, una vecina de Los Llanos de Aridane que ha visto cómo sus plantas han sido asfixiadas por la ceniza. Donde antes abundaban los aguacates, las calabazas, los tomates o las batatas, ahora solo quedan un par de mandarinas y fruta quemada.

El padre de Victoria empezó a los 9 años a dedicarse a la agricultura. “No tenemos otra cosa”, cuenta Victoria. Ella, su padre y su sobrino sobreviven al año con el dinero que les da su producción agrícola, una cifra que a veces no alcanza los 4.000 euros anuales. Con eso pagan los gastos fijos. “Luego tenemos algunas plantaciones de plátanos que nos ayudan a ganar algo de dinero para comer”. Victoria pasea por su finca de casi 3,5 hectáreas y se lleva las manos a la cabeza cada vez que ve el desastre. Cuando alza la vista le sobrepasa el miedo. “Ahí está. Ahí está el demonio. Espero que no le dé por pasar por aquí porque puede hasta quitarme todo esto”, piensa.

Los temblores y el sonido de la erupción le han hecho mudarse a una casa que tiene en Los Llanos de Aridane. “Yo aquí me vuelvo loca. Mi doctora me dice que tengo que dormir, porque yo no pego ojo ni de día ni de noche”. Su principal preocupación es cómo hacer frente a los gastos a partir de ahora, cuando el trabajo de su familia se ha convertido en polvo. Entre las manos sostiene una factura de agua de los últimos tres meses donde se puede leer que este mes ha tenido que pagar 394 euros.

Un crecimiento imparable

El crecimiento del aguacate palmero ”no tiene techo”. El presidente de la cooperativa La Prosperidad del municipio de Tijarafe, Víctor Manuel Rodríguez Martín, cuenta que en los últimos diez años ha aumentado la demanda de este producto en la Península. El mercado local, Madrid, Alicante y Bilbao son los principales destinos de esta fruta. Mientras que en origen, Tijarafe, Los Llanos de Aridane, El Paso, Las Breñas y Puntagorda son los municipios palmeros donde hay más cultivos.

La climatología del Archipiélago permite que al aguacate de La Palma “pocos le hagan competencia”. Según Rodríguez, también la calidad del agua permite que la fruta tenga mejor calidad.

El precio del oro verde se rige por la ley de oferta y demanda. “Un producto cuando escasea sube de precio. Encima, si tenemos las inclemencias meteorológicas que hemos tenido este año, se encarece”, cuenta el agricultor. ”En este momento el precio puede estar en cinco euros el kilo. Otros años en esta época podría estar a un poco menos”, apunta Rodríguez.

La ola de calor que sufrió la isla este verano tuvo como víctima principal al aguacate, produciendo pérdidas que alcanzan al 70% de la producción. En un año bueno, La Palma puede producir al menos 5 millones de kilos. En 2021, las estimaciones prevén una producción de 1 millón de kilos.

Una hoja asfixiada

En las zonas sepultadas por la lava el daño es irreparable. En las fincas aledañas a la erupción, la ceniza ha sido la peor consecuencia. ”Si esto se prolonga en el tiempo, la ceniza se queda sobre la rama y la hoja se asfixia”, explica. El número de familias que en la isla viven exclusivamente del aguacate oscila entre 1.000 y 2.000, según datos del presidente de La Prosperidad. Ni siquiera la crisis del coronavirus les ha afectado tanto: ”Al final la gente tenía que alimentarse”.

El terreno dañado por la ola de calor puede tardar hasta tres años en recomponerse. Si las quemaduras no son excesivas, puede cortarse la rama y la fruta vuelve a brotar. Sin embargo, algunos agricultores se han visto obligados a cortar más de un 15% de sus árboles en producción.

Rodríguez asegura que en los últimos años las olas de calor y los vientos calientes son cada vez más frecuentes y apunta a un culpable: el cambio climático. ”Algo está pasando. Antes había también alguna ola de calor, pero no de estas dimensiones. Antes las lluvias eran más frecuentes que ahora. La naturaleza no está como hace 15 o 20 años atrás”, sostiene.

Huir de los “caciques” para obtener beneficio

Jorge Brandon también lleva toda su vida dedicado a la agricultura. Harto de perder dinero de su producción al vender a través de intermediarios, se ha unido a más de cien agricultores más de La Palma para vender su fruta directamente a los consumidores. Este martes se ha desplazado a Gran Canaria para vender una carga de aguacates. ”Un mayorista solo nos ha comprado más de 1.000 kilos y hemos vendido también a particulares cerca de 200 kilos”, cuenta. El precio de venta oscila entre los siete y los once euros. Jorge no tiene problema en desplazarse a cualquier parte del Archipiélago para vender sus aguacates, y los clientes pueden contactarle a través de su número de teléfono: 657-217-953.

”Los intermediarios o caciques siempre han abusado en la forma de pago a los agricultores, por eso nos hemos juntado”, cuenta. Después de la erupción y ante la caída en la producción que han sufrido las personas dedicadas al cultivo de la tierra, la población canaria se ha volcado en comprar producto palmero. ”Antes veníamos a Gran Canaria y traíamos entre ocho y diez toneladas y ahora traemos tres o cuatro”, detalla, un desplome que va a dejar pérdidas ”incalculables”.

Para poder salvar al producto, los trabajadores tienen que tratar la fruta, limpiarlas de ceniza y también limpiar el suelo. ”Cuando la capa de ceniza supera los diez centímetros, el agua no llega”, especifica. “Este año habrá un 30% de producción de aguacates de La Palma, y el precio subirá porque no hay género. Así de simple”, concluye.

Fuente: Eldiario.es

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