¿Cómo valoran el estado de la planta en esta campaña y cuáles han sido las condiciones más determinantes durante la fase de vivero?
La campaña se ha iniciado de forma general con buenas condiciones que están permitiendo una buena implantación. Las temperaturas no han sido extremas y, aunque ha habido días con temperaturas algo elevadas, la tendencia ha sido de clima templado, apropiado para los cultivos.
Las condiciones en vivero igualmente han tenido un impacto menor respecto a la campaña pasada. Hemos tenido temperaturas muy favorables para el buen desarrollo de los viveros, pese a haberse plantado una parte importante de ellos más tarde por las lluvias de marzo. Sin embargo, las temperaturas fueron muy apropiadas en casi todo el ciclo, tan sólo registrándose temperaturas más altas en agosto principalmente.
¿Qué avances o mejoras técnicas han aplicado este año en el proceso de producción de planta en altura para garantizar que llegue al agricultor con más vigor y uniformidad?
Depende del tipo de planta en cuestión. Para la planta a raíz desnuda, siendo la más extendida actualmente, se requiere una buena maduración de las plantaciones previo al arranque y esto se consigue con mayor diversificación de los orígenes, que permitan una recolección basada en las plantaciones más hechas. En el caso de la planta en maceta, que este año ha tenido un peso importante en las plantaciones, se han establecido diferentes tipos de sistemas, que permitan, por un lado, obtener mucha precocidad, con plantaciones de septiembre que actualmente están produciendo y plantaciones con fechas más tardías en octubre que nos permite mayor estabilidad en los ciclos productivos y mayor seguridad en las plantaciones.
¿Cuáles son los principales retos que condicionan la fase de trasplante en Huelva (temperatura, humedad, adaptación al suelo) y cómo los acompañan para minimizar riesgos en esos primeros días críticos?
El reto principal es la temperatura en el momento de plantación. Este es el parámetro que afecta mayormente a las plantaciones de raíz desnuda y donde se juega el resultado del trasplante. Por ello, es importante evitar arranques tempranos en viveros y adaptar la plantación a los momentos óptimos para la planta. Igualmente, las operaciones de refresco por aspersión son necesarias y un control efectivo hace que se consigan resultados muy buenos. Por otro lado, lluvias fuertes durante la plantación pueden ser perjudiciales, que pueden romper el caballón de plantación y dejar a la planta mal anclada. En estos casos, la anticipación de la cobertura de plástico se hace igualmente necesario.
¿Qué diferencias están observando respecto a la campaña pasada en términos de enraizamiento, arranque vegetativo o ritmo de desarrollo?
De forma general, se observa una implantación mejor, con menores necesidades de replantes en general. El ritmo de desarrollo está siendo óptimo porque estamos teniendo días soleados que estimulan el desarrollo.
Cada campaña está más condicionada por la climatología. ¿Cómo se están preparando para escenarios extremos de calor o lluvias en otoño que puedan afectar la implantación y el desarrollo temprano de la planta?
Aparte de la utilización de la aspersión como un método bastante difundido, existen otras prácticas llevadas a la práctica en la fresa como la instalación de mallas de sombreo que permiten una bajada de hasta 5 grados con respecto a lo no cobertura con altas temperaturas. Por otro lado, el aumento del uso de maceta, aparte del uso más conocido para buscar precocidad, permite igualmente poder tener mayor tolerancia a la climatología con menor riesgo para la plantación.
Finalmente, con el trasplante ya hecho y el arranque de campaña en marcha, ¿cuál es el principal mensaje que les gustaría trasladar al agricultor y al mercado sobre lo que pueden esperar de esta campaña de fresa?
La campaña de fresa ha iniciado con una buena base que permite una buena implantación, lo que ya es un buen punto de partida. Desde El Pinar recomendamos, cada vez más, la alternancia de plantación tanto a raíz desnuda como maceta, siendo esta última, una planta no solamente utilizada para la búsqueda de precocidad, sino también para plantación más tardías que nos permitan una buena resiliencia, alto volumen productivo y calidad en la fruta.


