Condiciones climáticas beneficiosas
La producción de níspero de las dos últimas campañas estuvo marcada por la sequía que provocó una merma importante de volumen. Sin embargo, esta temporada ha registrado una lluvia escalonada muy beneficiosa para el cultivo. El hecho de que lloviera en la fase de engorde ha favorecido el aumento del calibre de la fruta y, por tanto, los kilos producidos en el cómputo global. Según el gerente de la Cooperativa Agrícola Callosa d’en Sarriá (Nísperos Ruchey), Andrés Llorca, “si se mantienen las condiciones climáticas, será una buena campaña”.
De momento, a fecha de principios de abril, el escenario parece más favorable que el año anterior, aunque “todavía la climatología tiene mucho que decir”, comenta Llorca.
Alta calidad
El níspero es un producto nicho en los mercados y, a pesar de ser una fruta que polariza, es decir, o te gusta o no te gusta, no tiene término medio, desde Ruchey están convencidos de que tiene un público fiel que valora su calidad y sabor. En general, el consumo de frutas ha evolucionado, y ahora el consumidor prioriza la calidad y está dispuesto a pagar más, aunque por menos cantidad. Es una tendencia global que, bien gestionada, puede abrir oportunidades para productos diferenciados como el níspero. Dicho esto, la cooperativa está experimentando con nuevas variedades que presentan muy buen sabor y la mayoría del fruto es de gran calibre, lo más demandado por sus clientes.
Mayor presencia en el lineal
La estrategia de la cooperativa alicantina en los últimos años ha sido tener una mayor presencia en grandes superficies, dando un giro a su cartera de clientes. Son conscientes de que deben buscar al consumidor que está dispuesto a pagar por su producto y no todos los mercados lo acogen fácilmente o lo valoran como es debido. “Nuestro producto cuenta con un certificado de calidad DOP y, por tanto, dispone de un valor añadido que se debe reflejar en el precio final”, explica Llorca.

