Inma Sánchez
La coyuntura económica global de incertidumbre no ha favorecido el desarrollo del cultivo ecológico los últimos años, aunque en 2024 la situación parece haber tornado con señales de recuperación en producción y ventas. Este crecimiento fue dispar entre las empresas del sector; por ejemplo, en Anecoop registraron un incremento en volumen y ventas, mientras que Keops Agro mantuvo niveles similares a la campaña anterior y Bioprocam registró una temporada con bajas cotizaciones.
El reto del precio
La brecha de precios entre los productos ecológicos y los convencionales ha ido disminuyendo progresivamente, por lo que ya no es un factor tan determinante en la decisión de compra. Pero el problema es que el coste de la producción ecológica es superior al del producto convencional, por lo que si los precios se igualan pierden rentabilidad para poder seguir produciendo, según recuerda la responsable comercial de producto ecológico de Anecoop, María José Miquel.
Acercamiento al consumidor
El sector tiene ante sí grandes perspectivas de crecimiento, tanto por sus prácticas agrícolas sostenibles beneficiosas como por la demanda de los consumidores de productos saludables. El reto reside en el consumo: a pesar de las señales de recuperación tras un periodo de estancamiento, su crecimiento sigue siendo lento y necesita de un mayor impulso.
En el caso de España, las grandes superficies y supermercados siguen siendo los principales puntos de venta empleados por los consumidores de productos ecológicos en nuestro país. En Europa, hay países donde los supermercados tradicionales son los que están impulsando la venta de bio, mientras que, en otros, son las tiendas especializadas las que antes se han recuperado de la crisis y están aumentando sus ventas.
El reconocimiento de la Eurohoja (logotipo que identifica los productos ecológicos) es un proyecto todavía por desarrollar y está íntimamente vinculado a la necesidad de impulsar campañas públicas que informen al consumidor y fomenten el consumo. Para las empresas del sector es esencial que el consumidor sepa reconocer que detrás de cada producto hay una certificación que garantiza las prácticas agrícolas bajo un Reglamento y Normas Europeas.
Respecto a las colaboraciones con las administraciones públicas, a nivel regional, Andalucía será la primera comunidad autónoma en contar con una Ley de Impulso y Promoción de la Producción Ecológica y otras Producciones Agrarias, Pesqueras y Acuícolas Certificadas.

