Únete a nuestro TELEGRAM para enterarte de todas las noticias al momento

Hoy hablamos de:

2 Jul 2026 | Actualizado 09:00

Revista del Sector Hortofrutícola

“El reto del melón es conseguir una calidad estable toda la temporada”

Entrevista a Alberto Montaña, director general de Vicente Peris

Alberto Montaña, Vicente Peris

COMPARTE

El desarrollo varietal y los buenos precios devuelven la confianza al melón con un incremento de superficie. ¿Qué balance hacen de este crecimiento?

Hacemos una lectura bastante prudente de ese incremento. Es cierto que en determinadas zonas se ha recuperado algo de terreno, impulsado por una mejora en precios y por el trabajo que se está haciendo a nivel varietal, que permite ganar en regularidad, conservación y experiencia de consumo.

Ahora bien, creemos que no es tanto un cambio estructural como un ajuste puntual del sector. El melón sigue siendo un producto más exigente que la sandía, tanto en campo como en postcosecha, y muy condicionado por la homogeneidad en sabor y calidad, que es precisamente donde está el mayor reto.

En nuestro caso, la estrategia no pasa tanto por aumentar superficie como por optimizar lo que ya tenemos: trabajar con agricultores de confianza, seleccionar bien las variedades y escalonar la producción para garantizar continuidad y calidad toda la campaña.

PUBLICIDAD

La subida de los costes no frena el crecimiento de la sandía. ¿Se ha consolidado este cultivo como uno de los más rentables del sector?

La sandía lleva varios años mostrando una evolución muy sólida, tanto en superficie como en demanda, y eso no es casual. Es un producto que ha sabido adaptarse muy bien al mercado: variedades sin semillas, formatos más prácticos, buena aceptación por parte del consumidor y una imagen muy asociada a frescura y consumo sencillo.

Dicho esto, hablar de cultivo “más rentable” requiere matices. Es cierto que, en comparación con otros productos, la sandía está ofreciendo una mayor estabilidad y eso ha animado a muchos productores a apostar por ella. Pero sigue siendo un cultivo agrícola muy condicionado por factores como la climatología, los costes de producción o la evolución del mercado.

En nuestra opinión, más que hablar de una rentabilidad garantizada, hablaríamos de un cultivo que hoy ofrece mayor seguridad y previsibilidad dentro del contexto actual. La clave está en cómo se trabaja: planificación, selección varietal, control de calidad y capacidad de adaptación.

Si se dan esas condiciones y el mercado acompaña, la sandía seguirá siendo una opción muy atractiva para el sector. Pero, como siempre en agricultura, el equilibrio entre costes, producción y precio, marcará realmente esa rentabilidad.

¿Qué previsiones tienen?

De cara a esta campaña, nuestra previsión es positiva. Esperamos un volumen ligeramente superior al del año pasado, con buen nivel de calidad y calibre, aunque siempre condicionados por la evolución climatológica en las próximas semanas. Trabajar con distintas zonas de cultivo —Murcia, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana— nos permite diversificar el riesgo y adaptar la planificación en función de las condiciones de cada territorio. Esto nos da cierta estabilidad y nos ayuda a mantener la continuidad de suministro.

En melón hay que seguir trabajando y apostar por ofrecer variedades con mucho sabor para ganar la confianza del consumidor como se ha hecho en sandía. ¿Va el sector por buen camino?

Creemos que sí, que el sector va en la buena dirección, pero todavía queda recorrido. En los últimos años se ha avanzado mucho, especialmente en la selección varietal, buscando materiales que aporten más estabilidad, mejor comportamiento en campo y una experiencia de consumo más fiable. Y eso es clave en melón, donde el principal reto sigue siendo la homogeneidad en sabor y calidad.

El camino es claro: igual que ha ocurrido con la sandía, el consumidor tiene que saber qué esperar cuándo compra un melón. Cuando esa experiencia es consistente, la confianza crece y, con ella, el consumo.

En ese sentido, el sector está trabajando bien, pero es un proceso que requiere tiempo, coordinación y exigencia en todos los eslabones de la cadena. Apostar por variedades que prioricen el sabor, aunque sean más exigentes en cultivo, es fundamental para seguir avanzando.

¿Responden las nuevas variedades a los problemas de virosis con sus nuevas resistencias?

Las nuevas variedades están avanzando en ese sentido, y cada vez incorporan mejores resistencias, lo que ayuda a gestionar mejor la presión de virosis y otras problemáticas en campo. Es un trabajo conjunto de casas de semillas y productores que está dando resultados.

Aun así, no es una solución definitiva. Las resistencias ayudan, pero no eliminan el problema, y siguen siendo necesarias buenas prácticas agronómicas y un manejo muy cuidado del cultivo.

La innovación genética marcó el salto en el sector de la sandía. ¿Cree que es lo que le falta al melón? ¿Qué aspectos de mejora le quedan a la sandía más allá de las resistencias?

La innovación genética ha sido clave en la evolución de la sandía, sobre todo en aspectos como la ausencia de semillas, la homogeneidad o la vida útil. En el caso del melón, creemos que ese proceso también se está dando, aunque de forma más gradual, porque es un producto más complejo en términos de sabor y comportamiento.

Más que al melón le falte innovación, diríamos que el reto está en conseguir estabilidad: que el consumidor tenga una experiencia consistente en cada compra. Ahí es donde la mejora varietal está jugando un papel importante y donde todavía hay margen de avance.

En cuanto a la sandía, más allá de las resistencias, los principales retos están en seguir mejorando la calidad organoléptica, la conservación y la adaptación a los distintos formatos de consumo. También en lograr un equilibrio entre rendimiento en campo y experiencia de consumo, que al final es lo que fideliza al cliente.

Marruecos y Senegal están llegando con más volumen al mercado europeo mientras España pierde cuota. ¿Cómo creen que pueden competir con estos orígenes?

Hay orígenes que trabajan con estructuras de costes diferentes y calendarios que les permiten posicionarse en momentos concretos de la campaña. En nuestra opinión, la clave no está en competir en precio, sino en diferenciación. El producto nacional tiene fortalezas claras: proximidad, frescura, control de calidad, trazabilidad y capacidad de respuesta. Cuando eso se trabaja bien, el mercado lo reconoce.

También es importante ordenar bien las campañas y aprovechar nuestras ventanas naturales de producción, evitando solapamientos innecesarios y poniendo en valor el origen.

A partir de ahí, creemos que el camino pasa por seguir mejorando en calidad, homogeneidad y servicio, y por trasladar ese valor de forma clara al mercado. Porque competir solo en precio, en este contexto, es difícilmente sostenible a largo plazo.

Deja un comentario

LO ÚLTIMO

Entrevista a Alberto Montaña, director general de Vicente Peris
Uvasdoce da comienzo a su campaña nacional 2026 este 1 de julio, con la recolección y comercialización de las primeras variedades de la temporada. El inicio llegará con Superior y Candy Snaps™, a las que se incorporará en los próximos días Mojito Fresh™, junto a otras variedades tempranas, como Ralli, que marcarán el arranque de una campaña en la que la calidad, la innovación y el sabor volverán a ser protagonistas.
Tras un 2025 marcado por una de las cosechas más bajas de Plátano de Canarias de las últimas décadas, Bonnysa afronta la nueva campaña con prudencia y confianza. La compañía apuesta por la calidad, la eficiencia y la innovación para reforzar su posición en un mercado cada vez más competitivo.
ÚLTIMA REVISTA

Descubre nuestro último número

¿Quieres enterarte de todo?

¡Suscríbete a la revista!

Entérate de cada detalle del sector y conocer la opinión de los mejores expertos. Rellena el siguiente formulario para suscribirte y empieza a recibir la revista donde tú decidas.