El sector de la zanahoria andaluza, muy concentrado en las provincias de Cádiz y Sevilla, está afrontando campañas marcadas por la incertidumbre a causa de los fenómenos meteorológicos y de la reducción de los precios en origen, que están reduciendo la rentabilidad de los productores y situándoles en desventaja en un mercado cada vez más competitivo.
En un escenario donde cultivar una hectárea de zanahoria supone un desembolso cada vez mayor, los productores han aprendido que cada euro es vital. Uno de los principales ahorros puede venir de la partida que mayor inversión supone para los responsables de las explotaciones, la mano de obra, a la que se debe destinar uno de cada dos euros invertidos.
Según el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, una recolección mecanizada puede reducir a la mitad el coste por hectárea. El coste de una hectárea donde el grueso de la cosecha sea a través de maquinaria, y en la que se necesitarían apenas 19,6 jornales, es de 10.061 euros, mientras que en un cultivo donde la recogida sea realizada de forma manual el precio se incrementa a los 21.975€/ha, al tener que emplear 197,3 jornales.
Mecanizar la recolección de zanahoria no implica, solamente, reducir los costes, sino que, según los datos ofrecidos por la Junta de Andalucía, permite a los productores obtener un mayor rendimiento por hectárea, pues en una cosecha en la que se utilice mayoritariamente la maquinaria se recogen, de media, 70.000kg/ha, frente a los 53.437 conseguidos en una recolección realizada por las cuadrillas de jornaleros.



