Así lo explica Loli Rodríguez, responsable de sandía de Unica Group, quien destaca que el desarrollo de la campaña ha estado marcado, una vez más, por el factor climático. “En sandía, el tiempo es el que decide y tiene la última palabra”, señalando que las plantaciones llegaron algo más retrasadas respecto a otros años, concentrando el grueso de producción entre las semanas 22 y 24.
Ese retraso, unido a la falta de grandes picos de volumen en las semanas anteriores, ha favorecido una comercialización más ordenada. “La producción se ha ido manteniendo y eso ha ayudado a que los precios fueran bastante parejos durante toda la campaña”, explica. A ello se sumó la mejora del tiempo en Europa durante la última semana de mayo, un elemento clave para acelerar el consumo justo cuando empezaban a incrementarse los kilos en campo.
Rodríguez reconoce que existía cierta preocupación por el aumento de superficie plantada, estimado en torno a un 10%. “Muchos productores que tuvieron que arrancar por virus apostaron por una sandía o un melón temprano para intentar compensar”, apunta.
Sin embargo, apunta a que el mercado ha logrado absorber el volumen gracias a que las semanas de mayor producción no coincidieron con episodios de mal tiempo en destino. “Si esos kilos hubiesen llegado dos semanas antes, cuando Europa estaba con lluvia y frío, los precios habrían caído”, asegura.
En cuanto a la calidad, desde Unica destacan un comportamiento positivo de la fruta durante toda la campaña. “La sandía ha venido bien, con azúcar y con el tamaño normal para cada fecha”, señala Rodríguez, que considera que el producto sigue manteniendo la fortaleza comercial que Almería ha consolidado en los últimos años.
No obstante, la responsable de sandía advierte de que la entrada progresiva de otras zonas productoras, como Sevilla, comenzará a presionar el mercado durante junio. “La oferta aumentará y eso siempre repercute en el precio”, afirma.
A nivel agronómico, Rodríguez recuerda que, aunque la sandía es un cultivo relativamente estable frente a otros hortícolas, junio sigue siendo un mes delicado dentro del invernadero. El aumento de temperaturas favorece la aparición de aparición de plagas. “Hay fincas que ahora mismo tienen bastantes problemas”, lamenta.

