Estrategia
Para Bonnysa, el plátano no es una fruta más: es uno de sus productos estratégicos. Así lo afirma Jorge I. Brotons, director Comercial de la compañía, quien destaca que actualmente son “uno de los mayores productores independientes” y que trabajan con un objetivo muy claro: ofrecer un plátano con un sabor y aroma intensos, fruto de una agricultura experimentada y una maduración óptima.
Una apuesta que no sólo se queda en el campo, según Brotons, “todo el proceso está diseñado para garantizar un estándar de calidad muy alto, desde el cultivo hasta el almacén, donde cuidamos que el producto también sea visualmente atractivo”. El resultado es un plátano que sorprende organolépticamente al consumidor y que, por segundo año consecutivo, ha sido reconocido con el sello Sabor del Año. “Este reconocimiento es la respuesta de lo que el consumidor percibe. Valoramos muchísimo este tipo de distinciones porque no solo validan nuestro trabajo, sino que refuerzan nuestra marca como un productor de alto valor añadido”, apunta.
Calidad frente a precio
En un mercado donde la banana sigue dominando por precio, Bonnysa cree firmemente en el valor diferencial del plátano, especialmente el cultivado en Canarias. “Plátano y banana son productos complementarios que conviven en el lineal, pero el Plátano de Canarias tiene una identidad muy nuestra, muy cercana al consumidor español”, explica.
Desde la isla de Tenerife, la compañía ha trabajado intensamente por elevar la calidad del producto y ofrecer una experiencia de sabor única. Además, el director Comercial de Bonnysa destaca el papel clave de la marca colectiva “Plátano de Canarias”, que “ayuda a trasladar al consumidor esos valores diferenciales frente al precio de la banana”.
Nuevos desafíos
La comercialización del plátano, como la de muchas frutas, se enfrenta hoy a múltiples desafíos. Uno de ellos es el cambio en los hábitos del consumidor, marcado por el contexto económico reciente, la irrupción de nuevas frutas exóticas y una oferta comercial cada vez más diversificada.
“El consumidor actual tiene muchas más opciones que hace unos años y eso nos obliga a diferenciarnos, a hacer marca”, señala Brotons. “Ya no basta con estar en el lineal: hay que explicar por qué tu producto no es un commodity, por qué tiene un valor añadido. Hoy en día, incluso en frutas y hortalizas, la publicidad y la estrategia de marca son fundamentales”.


