El sector hortícola protegido de Almería entra en la fase final del ciclo otoño-invierno en un contexto de transición. Esta etapa se caracteriza por el descenso progresivo de los volúmenes comercializados, una mayor heterogeneidad en la calidad y la entrada gradual de producciones de primavera, tanto nacionales como del centro y norte de Europa.
Durante la semana 14 se ha registrado un descenso generalizado de las cotizaciones de los principales productos hortícolas, según datos del Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía. Esta tendencia responde al incremento de la oferta disponible, especialmente de origen internacional, y a una menor demanda en los mercados europeos tras la Semana Santa.
Tomate: oferta limitada y calidad en descenso
En el caso del tomate, las condiciones meteorológicas de finales de marzo y principios de abril han favorecido la producción de plantaciones de primavera y la maduración de cultivos de ciclo largo.
Sin embargo, la oferta en zonas clave del sureste español, como Almería y Granada, sigue siendo limitada. Además, el envejecimiento de las plantaciones está provocando una pérdida progresiva de calidad comercial.
En cuanto a la competencia exterior, países como Países Bajos y Bélgica aún no tienen suficiente volumen para desplazar al tomate andaluz, mientras que Marruecos ha reducido sus exportaciones, aliviando la presión competitiva.
Pepino: desplome del 30% en los precios
El pepino ha registrado una caída del 30% en su precio medio durante la semana 14, situándose el tipo Almería en torno a 0,45 €/kg, por debajo de campañas anteriores.
Este descenso se explica por la caída del consumo tras el pico previo a Semana Santa y por el aumento progresivo de la oferta internacional. Además, se ha incrementado la producción en variedades corto y francés.
Sandía: previsión favorable
La campaña de sandía en Almería comenzará previsiblemente a mediados de abril. Los trasplantes se han retrasado respecto al año anterior debido a la prolongación de cultivos de primer ciclo.
No obstante, los cultivos plantados en febrero presentan un buen desarrollo, con parámetros positivos en calibre y calidad, lo que genera expectativas favorables para el inicio de la campaña.

