
Aún así, siempre se busca un hueco para hacer una pausa y renovarse. La Pascua es renovación, es querer empezar de nuevo, pero no desde el mismo punto del año pasado, sino sabiéndonos más capaces, con más ganas, con algo más de sabiduría, con más experiencia, con más ganas de llevarnos mejor con nuestros compañeros, con los que nos rodean.
Así siento que voy a trabajar el lunes. Enfrentándome a la época del año en la que más trabajo nos da el campo, pero con toda la ilusión de ser útil a la sociedad, a mi empresa, a vosotros que me leéis…
Comenzamos la recolección de las naranjas Valencia Late para zumo y la finca será un hervidero. Bendito trabajo que no nos dejará parar.



