Más modestamente, y más humanamente también, voy a compartir con ustedes algunas de las impresiones, buenas y malas, que este paranoico ha tenido en estos tres días de deambular por los pasillos. Son muy incompletos, pero la vida da para lo que da y eran muchos, y simultáneos, los eventos organizados.
Buenas noticias:
- La ampliación con dos pabellones más, los pasillos anchos (¿mas anchos que otros años, al menos algunos?) y sin embargo con atascos.
- El proyecto Zitrus, el ver cómo son capaces de trabajar juntos un distribuidor como Edeka, unos citricultores y unos ecologistas (WWF) para avanzar hacia una agricultura económicamente rentable y sostenible.
Mala noticia:
- Un divorcio es siempre una mala noticia, la crónica de un fracaso: la salida de ASAJA-Murcia de AILIMPO.
Biovegen: No todas las conferencias y sesiones tienen mucho público. Me impresionó conocer de cerca el proyecto; ver cómo se involucran en el tantas empresas y centros de investigación; observar tanta gente en la sala, tantos jóvenes y, en especial, tantas mujeres jóvenes. Tendré ocasión de volver sobre esta iniciativa en un artículo específico.
Los premios: Solo pude asistir a dos de las entregas de premios que se realizaron, la de nuestra revista Mercados y la de la Asociación de los Periodistas agroalimentarios españoles (APAE). Dos momentos de encuentros, alegría y reconocimientos más que merecidos.
Buena noticia: la maquina de vending de plátanos que vi en el stand de Plátanos de Canarias y las explicaciones que me dieron sobre los proyectos de instalarlas en los colegios e institutos.
Buena noticia: he descubierto el kiwi Berri. Me dijo mi amiga Piedad de ANECOOP que es un producto que ya llevan años con ello aunque las ventas en el mercado español sean escasas. Un problema de los kiwis es la piel, el tener que pelarlos y que te manchas las manos. Los Kiwis Berris se comen como cerezas y además, testifico, están ricos.
Marruecos: Los encontré en un extremo de la feria, en la punta del pabellón 14, el de más difícil acceso a donde hay que ir a propósito. Me sospecho que esta ubicación no es casual. Sin embargo, su presencia estaba anunciada tanto en la entrada como en el pasillo central.
La feria coincidió con la propuesta de la Comisión de cambio del Acuerdo de asociación a raíz de las dos sentencias del Tribunal de Justicia europeo. Ya el tomate y Marruecos eran temas centrales de la feria con, entre otros, una muy interesante conferencia en el estand de FEPEX el martes por la tarde. Sobre esto volveremos en un artículo especifico, que se lo merece.
Las frutas en las escuelas: Algunos de los que leerán estos apuntes ya sabrán ya que este programa es una de las iniciativas europeas en la que pude participar con cierto protagonismo y de las que estoy muy orgulloso. Sin embargo, tras ya más de 15 años, me explicaron que el programa y su impacto pueden mejorarse. Volveremos también sobre este tema más adelante con un artículo específico.
CAJAMAR: Como no puede ser de otra manera, el sector bancario estuvo en la feria acompañando al sector. Dentro de él, como tampoco puede ser de otra manera, CAJAMAR ha destacado de nuevo por su compromiso. Tuve la ocasión de participar en dos eventos, sobre la innovación y la futura PAC. Es de bien nacidos ser agradecidos y la verdad es que no solo me divertí, sino que aprendí.
La nueva PAC: En el acto ya mencionado de CAJAMAR, pero sobre todo en los pasillos, me sorprendió el desconocimiento de gran parte de los responsables del sector de la magnitud de la agresión que la propuesta de la Comisión representa para el sector. Sobre ello, también tendremos, me temo que múltiples ocasiones de volver a hablar.
Un apunte final
El tiempo vuela, dicen los ingleses. Por un lado, una sensación de alegría, al ver tanta gente joven en los pasillos y en los puestos. Por otro lado, la sensación de ser un dinosaurio, un vestigio de la historia que se encuentra (cada año menos veces) con otros dinosaurios. Quedémonos con lo primero, la alegría de contar con un sector dinámico, dispuesto a comerse el mundo.

