El desarrollo genético en lechuga está adquiriendo protagonismo en los últimos años en la casa de semillas Bejo al ser uno de los cultivos con mayor potencial de crecimiento actualmente. Así, su estación experimental de Murcia van a expandirla próximamente para dar más peso al desarrollo en este cultivo y cuentan con dos genetistas centrados en el mismo.
En su amplio portfolio destacan los segmentos Iceberg y Batavia, en los que ya están consolidados y, en la actualidad, están introduciéndose en otras tipologías, tanto en Little gem, como en Romana y Miniromana, con nuevos materiales que serán comerciales la próxima campaña. Estas nuevas variedades están desarrolladas para el ciclo de invierno principalmente y destacan por tener un completo paquete de resistencias (a bremia, nasonovia y fusarium), según nos explica Óscar Peñalver, responsable de cultivos de hoja de Bejo.
“Ante la incertidumbre climática, desde Bejo estamos apostando por el desarrollo de variedades tolerantes y/o resistentes a todo tipo de virus y, sobre todo, que se adapten muy bien a las condiciones de cultivo tan cambiantes y extremas con materiales flexibles”, explica Peñalver. Por ejemplo, son más resistentes a posibles problemas de encharcamiento que se pueden dar en momentos circunstanciales del ciclo de cultivo como ha sucedido esta pasada campaña. Esta buena sanidad vegetal les ayudará a tener menos problemas postcosecha a lo largo de la cadena, facilitándole un menor volumen de incidencias y, por tanto, un mayor ahorro.
En definitiva, su objetivo principal es ayudar al agricultor a obtener el mayor rendimiento posible para aumentar la rentabilidad del cultivo y, de momento, “el balance de los ensayos está siendo muy positivo, hasta el punto de que estamos teniendo falta de semilla para la elevada demanda que estamos registrando”, señala Peñalver.
«La tecnología va a marcar la diferencia en el presente y en el futuro
para la sostenibilidad económica de muchas empresas»
Iceberg
En esta tipología, Bejo cuenta con variedades como Polarice, para el ciclo de invierno, que responde a las condiciones de frío y problemas de fusarium, de la que espera un importante crecimiento; y Brice, para cultivo de verano, que se caracteriza por responder adecuadamente a los problemas de fusarium en las zonas altas de cultivo y en suelos con mucha incidencia a este hongo, ofreciendo un elevado rendimiento.
Tecnología
La digitalización del campo permite al agricultor comprobar mediante datos, con sondas y otros mecanismos, si una variedad consume menos recursos (agua, abono…) y conocer sus rendimientos de forma directa y real. Así, hoy en día es posible realizar la elección de una variedad basándose en sus resultados. “Esto va a marcar la diferencia en el presente y en el futuro para la sostenibilidad económica de muchas empresas porque el agricultor busca la eficiencia en los costes de producción y así puede gestionarlos de la forma más eficaz posible para ser rentable”, detalla el responsable de cultivos de hoja de Bejo.
En los avances tecnológicos en lechuga también encontramos la mecanización en los países del norte de Europa, sobre todo, pero están dirigidas especialmente a la línea de procesado. Aún para fresco esta tecnología no es aplicable y este segmento es el más rentable para el agricultor.
En cualquier caso, desde Bejo confían en cómo la tecnología en general está ayudando al sector productor, lo que, unido a su capacidad de resiliencia, “tendrá un excelente futuro”.


