ASAJA Murcia denuncia que España carece de una estrategia nacional sólida en materia de sanidad vegetal. A su juicio, el Ministerio debe asumir el liderazgo y coordinar junto a las comunidades autónomas una política preventiva que permita afrontar con mayor eficacia el aumento de los problemas fitosanitarios.
El presidente de la organización, Juan de Dios Hernández, defiende que proteger la sanidad vegetal debe convertirse en una prioridad para el Gobierno. En su opinión, garantizar cultivos sanos es imprescindible para asegurar la producción, la rentabilidad de las explotaciones, la seguridad alimentaria y el futuro del campo español.
Más inversión frente al avance de plagas y enfermedades
Entre las principales propuestas, ASAJA Murcia solicita incrementar la financiación destinada a la sanidad vegetal para reforzar los equipos técnicos, ampliar la capacidad de los laboratorios de diagnóstico y potenciar la investigación aplicada. También reclama garantizar la disponibilidad de herramientas eficaces para prevenir, controlar y erradicar las principales amenazas que afectan a la agricultura.
La organización advierte de que el cambio climático, el crecimiento del comercio internacional y la llegada de organismos nocivos procedentes de terceros países han favorecido la aparición de nuevas plagas. A esta situación se suma la retirada progresiva de materias activas sin alternativas suficientemente eficaces, lo que deja a los agricultores con menos recursos para proteger sus cultivos.
Entre las plagas que generan mayor preocupación figuran los trips, la mosca blanca, los pulgones, la araña roja, el cotonet de los cítricos, distintos ácaros y lepidópteros como Helicoverpa armigera y Spodoptera, además del incremento de enfermedades víricas cada vez más difíciles de controlar.
ASAJA exige reciprocidad en las importaciones agrícolas
Otro de los aspectos que preocupa al sector es la competencia con productos procedentes de terceros países. ASAJA Murcia considera incoherente que los agricultores europeos deban cumplir estrictas exigencias fitosanitarias mientras continúan importándose frutas y hortalizas tratadas con sustancias prohibidas dentro de la Unión Europea.
Por ello, la organización reclama reforzar los controles en frontera y aplicar de forma efectiva el principio de reciprocidad en los acuerdos comerciales. Según Juan de Dios Hernández, esta diferencia de criterios perjudica la competitividad de las explotaciones españolas, reduce la renta agraria y compromete el futuro de muchas explotaciones familiares.
La clorosis nervial amarilla del limón, una amenaza prioritaria
Entre los problemas fitosanitarios más urgentes, ASAJA Murcia sitúa la expansión de la clorosis nervial amarilla de los cítricos (CYVCV), una enfermedad que afecta especialmente al limonero y para la que actualmente no existe un tratamiento curativo.
Ante esta situación, la organización propone crear una Estrategia Nacional de Control y Erradicación coordinada por el Ministerio de Agricultura. El plan incluiría campañas de prospección, muestreos sistemáticos, análisis de laboratorio, vigilancia del material vegetal y de los insectos vectores, protocolos comunes para todas las comunidades autónomas, así como el arranque obligatorio de las plantaciones afectadas con indemnizaciones y ayudas para la replantación.
Según el secretario general de ASAJA Murcia, Alfonso Gálvez, actuar de forma rápida permite aumentar las posibilidades de contener la enfermedad y reducir el impacto económico sobre el sector.
Una política de sanidad vegetal basada en la ciencia
ASAJA Murcia concluye que España necesita recuperar una política de sanidad vegetal sustentada en la prevención, la investigación científica y la cooperación entre administraciones. Para ello, plantea aumentar la inversión pública en investigación fitosanitaria, reforzar los sistemas oficiales de vigilancia, agilizar las autorizaciones excepcionales cuando no existan alternativas viables y revisar aquellas decisiones regulatorias que han reducido las herramientas disponibles para combatir determinadas plagas.
La organización insiste en que proteger la sanidad vegetal supone garantizar la producción de alimentos, el empleo, las exportaciones y el futuro del medio rural. Por ello, insta al Ministerio de Agricultura a aprobar con carácter urgente un Plan Nacional de Sanidad Vegetal que permita responder con mayores garantías a los desafíos que amenazan la viabilidad de miles de explotaciones agrarias españolas.


