El manejo del Thrips parvispinus debe plantearse desde las primeras fases de la campaña y no esperar a la aparición de los primeros síntomas en las plantas.
Desde Asaja Almería señalan que no existe una solución única capaz de eliminar completamente la plaga, pero sí una estrategia basada en la combinación de medidas preventivas, higiene, control biológico y seguimiento técnico que permite mantener las poblaciones bajo control. El objetivo, explican, es llegar a la primavera con una baja incidencia y evitar que el problema se agrave cuando el cultivo ya está desarrollado.
El impacto del Thrips parvispinus ya se reflejó en la pasada campaña
La organización agraria recuerda que los efectos de esta plaga ya tuvieron consecuencias importantes durante la campaña hortícola 2025/2026.
Según el balance elaborado por Asaja Almería, la producción de pimiento descendió un 16 % respecto al ejercicio anterior. En algunas explotaciones, la elevada presencia de Thrips parvispinus obligó incluso al arranque de plantaciones, lo que evidencia la importancia de actuar de forma anticipada para reducir los riesgos productivos.
El protocolo de arranque marca el comienzo de la nueva campaña
Antes de iniciar un nuevo cultivo, el arranque de la plantación anterior constituye una de las fases más importantes para evitar que la plaga permanezca en el invernadero.
La resolución aprobada por la Junta de Andalucía en abril de 2026 establece una serie de medidas fitosanitarias obligatorias para los cultivos que pueden actuar como reservorio del Thrips parvispinus. Entre ellas figuran el cierre de bandas y ventanas antes del arranque, la instalación de sistemas de trampeo masivo mediante placas cromáticas, la aplicación de tratamientos fitosanitarios autorizados antes de eliminar el cultivo y la comunicación previa a las explotaciones vecinas.
Asimismo, la normativa exige retirar o triturar correctamente los restos vegetales para evitar que permanezcan en el campo y, cuando sea necesario, trasladarlos a plantas de reciclaje autorizadas.
Limpieza del invernadero y coordinación entre agricultores
Las actuaciones preventivas no finalizan con la retirada del cultivo. Antes del siguiente trasplante también resulta imprescindible eliminar posibles focos de la plaga presentes en la estructura del invernadero.
La normativa contempla la limpieza y desinfección de las instalaciones, así como otras medidas complementarias como la solarización o el uso de acolchados cuando las condiciones lo permitan. Estas actuaciones contribuyen a reducir la presencia del insecto antes de la implantación del nuevo cultivo.
Asaja apuesta por la anticipación y el trabajo conjunto
Desde la organización agraria trasladan un mensaje de tranquilidad, insistiendo en que la experiencia acumulada durante las últimas campañas demuestra que la prevención sigue siendo la herramienta más eficaz frente al Thrips parvispinus.
Asaja Almería recuerda que esta plaga ya forma parte del escenario productivo del sector hortícola y considera fundamental que agricultores, técnicos, semilleros y el resto de agentes implicados trabajen de forma coordinada desde el inicio de la campaña para minimizar su incidencia y proteger la producción.


