En los รบltimos aรฑos hay una palabra que se usa para todo y constantemente: sostenibilidad. Un adjetivo que acompaรฑa en multitud de ocasiones de manera ambigua a algunas actividades o situaciones. Y es que en la coyuntura econรณmica actual el tรฉrmino se acuรฑa casi cada dรญa en titulares de todo tipo de medios. La principal consecuencia que estรก teniendo todo esto es una confusiรณn generalizada sobre su significado y una pรฉrdida del propio concepto. Si ademรกs lo acotamos a un sector como el agrario, donde desde hace 13 aรฑos, nada mรกs y nada menos, Europa tomรณ la decisiรณn de marcar en sus polรญticas agrarias el principio de sostenibilidad, la confusiรณn se convierte en un mayor problema.
Por ello, me parece importante comenzar este artรญculo haciendo una reflexiรณn de lo que entendemos por sostenibilidad. Segรบn la definiciรณn clรกsica, el desarrollo sostenible es un tipo de desarrollo que responde a las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras de responder a las suyas.
Esta definiciรณn fue utilizada por la Comisiรณn Europea en la estrategia en favor del desarrollo sostenible, adoptada en 2001. Podrรก ser mejor o peor pero su enunciaciรณn es sin duda clara y concisa y hoy en dรญa podemos decir que ha marcado una estrategia a largo plazo. Una estrategia que siguiendo esa definiciรณn ha tratado de basar las polรญticas para el desarrollo sostenible desde el punto de vista medioambiental, econรณmico y social. Siempre con el loable fin de mejorar de forma sostenida el bienestar y las condiciones de vida de las generaciones presentes y futuras. Y asรญ ha sido de manera creciente para sucesivas Polรญticas Agrarias Comunitarias.
Por lo tanto es cierto que resulta complejo entender un concepto tan amplio y encontrar una definiciรณn apropiada. Pero igualmente cierto es que en nuestro sector agrรญcola ya tenemos un camino marcado en Europa por una polรญtica estratรฉgica que ha demostrado tener รฉxito. Con sus ventajas e inconvenientes, la agricultura en Europa es ahora identificada por el resto del mundo como el mรกximo exponente de la sostenibilidad.
El sector agrario ha recorrido un camino muy largo, primero haciendo de la agricultura una actividad econรณmica respetable como cualquier otra, a la cual, poco a poco se fueron incorporando aspectos sociales y medioambientales. Un esfuerzo que ha colocado a la agricultura europea, quizรกs como la mรกs equilibrada de todas.
Si nos ceรฑimos al mundo de las frutas y hortalizas, me atreverรญa a decir que este fue un sector pionero a la hora de aplicar el concepto de sostenibilidad tal y como lo definiรณ la Comisiรณn. Las nuevas tecnologรญas, las normativas nacionales y europeas, y los protocolos de calidad incorporaron primero valores de seguridad y bienestar, y poco a poco fueron acompaรฑados de aspectos medioambientales. Los resultados han sido una alta productividad adecuada a las necesidades demandadas por la poblaciรณn europea, que ha permitido mantener la rentabilidad del productor con la mรกxima seguridad para el usuario, el consumidor y el medio ambiente.
Mantener el equilibrio en un sector econรณmico es complejo, y mรกs en un escenario como el actual, donde la globalizaciรณn de los mercados y las demandas mundiales de alimentos crecientes aรฑo tras aรฑo provocan nuevos retos para el sector. Sin olvidar el riesgo de provocar desequilibrios en la balanza de lo que denominamos sostenibilidad. Y es aquรญ donde tenemos los retos de los prรณximos aรฑos:
1. Mejorar la seguridad en el abastecimiento alimentario para una poblaciรณn mundial en continuo crecimiento. Las mejores previsiones nos dicen que la poblaciรณn aumentarรก 1/3 en los prรณximos 40 aรฑos.
2. Mantener la renta de los productores. Pieza esencial para contribuir al desarrollo del medio rural y de las personas que viven en รฉl. Desde 2003 la renta agraria ha caรญdo hasta niveles de mediados de la dรฉcada de los noventa.
3. Conservar el medio donde se lleva a cabo la actividad agraria. En Espaรฑa cada vez consumimos menos agua y energรญa, perdemos menos suelo y emitimos menos gases a la atmรณsfera para producir la misma cantidad de producto.
Estos retos se ven afectados por la apertura de los mercados y la seguridad de abastecimiento, que provocan situaciones que pueden afectar directamente los cimientos de la sostenibilidad. Puede sonar ya aburrido, pero de nuevo producir mรกs sin generar daรฑos colaterales estรก en manos de lo que queramos invertir en investigaciรณn y desarrollo en nuevas tecnologรญas. La investigaciรณn de hoy, y me atreverรญa a decir que desde hace ya bastante tiempo, nos permite estar mรกs cerca de cualquiera de las miles de definiciones de sostenibilidad que existen. Desde las nuevas variedades que optimizan el uso de los recursos naturales (energรญa, agua y suelo), la optimizaciรณn del uso de los insumos, la mejora de la eficiencia de los procesos productivos, las soluciones a los diferentes tipos de estreses de los cultivos, etcโฆ Son sรณlo algunos ejemplos pero lo cierto es que ya en la definiciรณn clรกsica europea que antes comentaba no se define sostenibilidad como tal, sino como desarrollo sostenible.



