El veto a las frutas y hortalizas comunitarias anunciado por Rusia, el 7 de agosto, estรก teniendo graves consecuencias, ya que, por un lado, la Federaciรณn Rusa es el primer mercado no comunitario para el sector espaรฑol y, por otro, la respuesta de la Comisiรณn Europea no estรก siendo lo suficientemente eficaz para corregir el desequilibrio que se ha provocado en los mercados.
Desde el inicio de la crisis FEPEX instรณ a la CE a que se estableciera un rรฉgimen excepcional de retiradas, sin que se tuvieran en cuenta los lรญmites en volumen y en valor establecidos en los programas operativos de las organizaciones de productores, abierto a los productores no asociados, ya fueran personas fรญsicas o jurรญdicas, que retiraran a travรฉs de las organizaciones de productores, y financiado รญntegramente por la Uniรณn Europea. Teniendo en cuenta el valor y el volumen de la exportaciรณn de la Uniรณn a Rusia, estรก medida tendrรญa un coste presupuestario plenamente justificado y relativamente bajo en comparaciรณn con las graves consecuencias econรณmicas que la crisis podรญa provocar. Las medidas que la Comisiรณn Europea ha aprobado, no han estado en mi opiniรณn bien diseรฑadas, lo que ha tenido como consecuencia que, por un lado, se haya realizado una aplicaciรณn poco rigurosa en algunos Estados Miembros y, por otro, hayan sido claramente insuficientes y en รบltima instancia incluso discriminatorias.
Las primeras medidas adoptadas por la Comisiรณn se limitaron al melocotรณn y nectarina y fueron insuficientes para corregir las graves perturbaciones existentes en los mercados, lo que provocรณ que la CE ampliara las medidas iniciales para autorizar, entre otras propuestas, las retiradas a otros destinos, ademรกs de la distribuciรณn gratuita. Esta respuesta inicial dejรณ fuera del รกmbito de aplicaciรณn de las medidas excepcionales a otros productos que se encontraban en plena campaรฑa, como ciruela, tomate y melรณn. Esta exclusiรณn fue parcialmente corregida por la Comisiรณn en un segundo Reglamento, el 932/2014, que ampliaba las medidas inicialmente previstas, ampliando las retiradas e incorporando la cosecha en verde y la renuncia a efectuar la cosecha, e incluyรณ otras frutas y hortalizas: tomates, zanahorias, coles, pimientos, coliflores y brรณculi, pepinos, pepinillos, hongos, manzanas, peras, ciruelas, bayas, uva de mesa y kiwis, lista que no incluรญa todos los productos afectados. Posteriormente, se anunciรณ el 10 de septiembre que se suspendรญan las medidas como consecuencia del fuerte volumen de retiradas realizado en algunos paรญses, que en algunos productos era varias veces superior al total de la media de las exportaciones anuales de la UE a Rusia. El 16 de septiembre se presentรณ un nuevo proyecto de Reglamento que reformaba las ayudas a la retirada pero que, al no tener carรกcter retroactivo, penalizaba al sector espaรฑol, que habรญa aplicado las medidas con rigor.
Todas las retiradas desde el 4 de septiembre hasta el dรญa 23, fecha de aplicaciรณn del nuevo Reglamento, quedan excluidas, decisiรณn que FEPEX no considera vรกlida porque previsiblemente el control de las retiradas realizadas en algunos Estados Miembros evidenciarรก que no se ha llegado al techo presupuestario asignado. Ademรกs, el nuevo Reglamento no incluye producciones de gran importancia social y econรณmica en Espaรฑa, como las hortalizas de aire libre y el kaki. Del mismo modo la Comisiรณn Europea deberรญa priorizar la apertura de nuevos mercados para las producciones hortofrutรญcolas europeas, respaldando polรญticamente la negociaciรณn de los Estados Miembros o asumiendo un papel protagonista en los casos en que se de un claro desequilibrio en el poder de negociaciรณn por el reparto deย competencias existentes entre la Uniรณn y los Estados Miembros.
La prohibiciรณn de importaciรณn en Rusia ha puesto de manifiesto dos cuestiones fundamentales pendientes de una soluciรณn eficaz. En primer lugar, la asimetrรญa existente, entre la facilidad de acceso al mercadoย comunitario y la dificultad para acceder al mercado de paรญses terceros. Son necesarios nuevos mercados que minimicen impactos como el de la crisis rusa y permita diversificar el destino de nuestras exportaciones. En segundo lugar, una aplicaciรณn eficiente y eficaz de las medidas de gestiรณn de crisis de mercado, lo que requiere su reforma.



