Pequeño, aterciopelado y de un naranja cálido, el albaricoque es una de las frutas que mejor anuncia la llegada del verano en España. También llamado damasco en otras zonas, es una fruta de hueso de temporada corta que se concentra entre mayo y agosto, con Murcia, Valencia y Aragón como grandes productoras.
Más allá de su sabor dulce con un punto ácido, es una fruta muy rica en vitamina A y antioxidantes. Repasamos qué es, sus propiedades, cuándo comprarlo y cómo distinguir uno en su punto.
¿Qué es el albaricoque?
El albaricoque es el fruto del árbol Prunus armeniaca, de la misma familia que el melocotón, la ciruela y la cereza (las frutas de hueso). Es pequeño y redondeado, con una piel aterciopelada de color naranja a veces sonrosado, pulpa jugosa y un único hueso en el centro. En España se le conoce sobre todo como albaricoque, pero en Hispanoamérica y algunas zonas se le llama damasco o chabacano.
Su sabor equilibra dulzor y acidez.
Propiedades nutricionales del albaricoque
Valores aproximados por cada 100 g:
| Nutriente | Por 100 g |
| Calorías | 48 kcal |
| Vitamina A | 1.926 UI (alta) |
| Vitamina C | 10 mg |
| Potasio | 259 mg |
| Fibra | 2 g |
| Agua | 86 g |
El albaricoque destaca por su vitamina A en forma de betacarotenos, el pigmento que le da el color naranja y que es un potente antioxidante. Aporta también vitamina C, potasio y fibra, todo con muy pocas calorías. Los orejones (albaricoques secos) concentran estos nutrientes, aunque también el azúcar.
Beneficios del albaricoque para la salud
Vista y piel
Su alto contenido en betacarotenos (provitamina A) es beneficioso para la salud ocular y para mantener una piel sana, sobre todo de cara a la exposición solar del verano.
Antioxidantes
Los carotenoides y polifenoles ayudan a combatir el daño de los radicales libres.
Digestión
Su fibra favorece el tránsito intestinal; los orejones se usan tradicionalmente como remedio suave contra el estreñimiento.
Hidratación y tensión
Con un 86% de agua y un buen aporte de potasio, es refrescante y ayuda a regular la tensión arterial.
¿Cuándo es la temporada del albaricoque en España?
La temporada del albaricoque es típicamente veraniega y arranca en mayo, alcanza su mejor momento en junio y julio y se extiende hasta agosto. Es una fruta de hueso temprana, que llega justo después del níspero. Las principales zonas productoras son Murcia, la Comunidad Valenciana y Aragón, donde destacan variedades como el búlida o el moniquí. Comprado en temporada, será de proximidad, más sabroso y más barato.
¿Cómo elegir y comer el albaricoque?
Escoge albaricoques de color naranja intenso y uniforme, firmes pero que cedan un poco al tacto y muy aromáticos: el olor es la mejor señal de que están maduros. Se comen frescos tal cual (la piel se come), partidos por la mitad para retirar el hueso. También son perfectos en mermeladas (un clásico), tartas, asados con carnes y, secos, como orejones para picar o cocinar. Maduran rápido, así que conviene consumirlos en pocos días.
¿Dónde comprar albaricoques?
Durante su temporada (mayo–agosto) están en Mercadona, Lidl, Carrefour, Alcampo y en cualquier frutería y mercado, donde es fácil encontrar producto nacional de proximidad. Fuera de esos meses prácticamente solo se consiguen como orejones (secos) o en conserva.
Preguntas frecuentes sobre el albaricoque
¿Albaricoque y damasco son lo mismo?
Sí. «Albaricoque» es el nombre en España, mientras que «damasco» o «chabacano» se usan en distintas zonas de Hispanoamérica. Es la misma fruta, el Prunus armeniaca.
¿El albaricoque engorda?
No. Con unas 48 kcal por 100 g es una fruta poco calórica. Distinto es el caso de los orejones (secos), que concentran azúcar y calorías, por lo que conviene moderarlos.
¿Cuándo es la temporada del albaricoque?
De mayo a agosto, con su mejor momento en junio y julio. Es una de las primeras frutas de hueso del verano.
¿Se puede comer la piel del albaricoque?
Sí, la piel del albaricoque se come y aporta buena parte de su fibra y antioxidantes. Basta con lavarlo bien antes de consumirlo.



