Participantes
- Mario Esteban Pascual, CEO de El Pinar (Licenciatario de Plant Sciences Genetics)
- Celso Mateos Echávarri, director comercial de FNM
- Pedro Dominguez, Director I+D fresa de Planasa
- Manolo Cano, director gerente de Eurosemillas
Del modelo monovarietal a la explosión varietal
En la historia más reciente del sector productor de fresa de Huelva, sabemos que ha dependido muchos años de programa de breeding americanos donde una sola variedad copaba la superficie de producción, como fue el caso de Camarosa que lideró la superficie durante 12 de los 19 años que estuvo implantada. Pero la entrada de otros programas de obtención acabó con este modelo monovarietal por la necesidad de acabar con las puntas de producción, diferenciarse y adaptarse a la variabilidad climática. La entrada de otras variedades procedentes de cinco programas de obtención, hoy por hoy, pueden representar más de 45 variedades en la superficie de cultivo esta campaña.
Este cambio responde a múltiples factores. Por un lado, el cambio climático que ha disminuido enormemente las horas frío en España, ha hecho cambiar las condiciones de cultivo, tanto en vivero para la propagación de la planta como en la zona de producción, lo que ha obligado a realizar las selecciones directamente in situ. Además, y, más recientemente, el COVID empujó a las empresas a desarrollar genéticos propios. Esta realidad ha disparado los programas locales de breeding por parte de los obtentores ofreciendo variedades mejor adaptadas a esta zona de producción y ha cambiado por completo el panorama varietal de la fresa de Huelva. Además, en los últimos años, el sector no solo cuenta con los programas de obtentores tradicionales, sino que las empresas productoras y cooperativas cuentan con subvenciones europeas para destinar a I+D+i, lo que está disparando la creación de programas propios de variedades exclusivas de cada entidad.
El problema ahora, según los obtentores, es que este desarrollo ha permitido un abanico de variedades demasiado extenso a su parecer, que puede confundir al agricultor o incluso al mercado. Sobre este reparto varietal actual, lo que aporta y el futuro que nos depara el desarrollo genético en el sector de la fresa hablamos en este último ‘A Debate’ con los principales obtentores de Huelva: El Pinar (Plant Sciences Genetics), FNM, Eurosemillas y Planasa en una mesa redonda celebrada en la sede de Freshuelva y moderada por la directora de revista Mercados, Amalia del Río.
La diversificación varietal, un trabajo de fondo
Todos los participantes en la mesa de debate coinciden en una idea. Cuando se lanza una variedad de fresa, el trabajo de breeding debe conllevar, bajo su punto de vista, años de investigación y de testeo (de 8 a 10 años) y no un breve periodo en el que acaban lanzando un material que no ha sido suficientemente probado. Para ellos, en algunos casos, esto es lo que está sucediendo en los últimos años, con la entrada en juego de los programas propios de los productores, impulsados principalmente por subvenciones.
“Nosotros, sin embargo, tenemos que tener la suficiente confianza de que nuestras variedades funcionan y no liberarlas por la presión de la demanda”, detalla Pedro Domínguez, director de I+D+i de Planasa, compañía que inició en su centro de Cartaya el primer programa de breeding de fresa en España, en la campaña 84-85. Además, es un tema reputacional, “las empresas obtentoras no nos podemos permitir sacar variedades que no funcionan”, comenta Celso Mateos, director comercial de FNM.
A esto se suma la necesidad de rentabilizarlas en tiempo y volumen. “El desarrollo varietal tiene ciclos largos y una inversión muy relevante, mientras que el mercado evoluciona con gran rapidez”, manifiesta Mario Esteban, CEO de El Pinar (Plant Sciences Genetics). El riesgo en nuestros tiempos de trabajo supone que, “cuando una variedad que estás seleccionando llega al mercado, las demandas del mercado pueden haber evolucionado”, añade.
Y en esta explosión de variedades que dispone el sector en los últimos años, hay un cambio rápido en campo de unas a otras, haciendo que algunas ni lleguen a consolidarse y desaparezcan en un corto periodo de tiempo, no permitiendo el desarrollo de programas sostenibles de breeding. El problema es que el agricultor se ha acostumbrado a este incesante lanzamiento de variedades al mercado y ahora exige continuamente novedades. “Acabamos de lanzar Duna y ya nos preguntan por la siguiente”, comenta Celso. “Esto puede generar el riesgo de introducir nuevas variedades a un ritmo demasiado rápido, sin dar tiempo suficiente a que algunas de ellas se desarrollen plenamente”, puntualiza Mario.
Tampoco facilitan la especialización porque al agricultor no le da tiempo a adaptarse a cada manejo que requiere cada variedad y, además, tanta diversidad no ofrece uniformidad en el fruto ni en la calidad a lo largo de la temporada, lo que supone un inconveniente para el supermercado “y un freno en el consumo”, tal y como expresa Manuel Cano, director gerente de Eurosemillas. Porque esta hiperdiversificación también acorta la vida útil de las variedades y encarece la fruta ya que son programas que priorizan el sabor frente al rendimiento.
Por todo ello, defienden el uso de herramientas biotecnológicas como los marcadores moleculares y el desarrollo de parentales propios como base de programas de mejora genética sólidos.
Pero la diversificación varietal, bien entendida y más allá de estos programas incipientes, aporta sin duda puntos positivos.
Líneas de desarrollo principales
El foco del desarrollo genético en fresa siempre ha estado centrado en el agricultor, el que corre el mayor riesgo y, por ello, la productividad y la larga vida, al ser un producto destinado a exportación, han sido los principales aspectos que se han tenido en cuenta siempre. Sin embargo, poco a poco, el abanico varietal se ha ido abriendo poniendo el foco en otros caracteres, mejorando el producto final y aportando diferenciación. La lista a cumplir es clara: precocidad, rusticidad, fruto de calibre medio-alto, calidad organoléptica, productividad a final de campaña, producción lineal, … Lo difícil es lograrlo todo, “ya que muchos aspectos son contrapuestos en el I+D+i”, indica Celso Mateos, de FNM.
En todo ello, la productividad sigue siendo fundamental ya que cada año la campaña es cada vez más corta y precoz; reflejo de ello es que el 40% del reparto varietal son variedades tempranas. Aunque según Manuel Cano de Eurosemillas, cada vez se está dejando más de lado la productividad y “creo que se debe recuperar dado que representa el primer factor de rentabilidad para el agricultor”. En este aspecto, ha hecho mucho daño la falta de herramientas activas para la desinfección, limitadas en los últimos años por la Comisión Europea, apuntan. Así lo confirman también desde FNM: “Se están haciendo descartes de variedades muy precoces, con buen sabor, por no tener la resistencia a enfermedades de suelo”.
“La fresa tiene que ofrecer una buena calidad organoléptica, por supuesto, pero también un nivel de producción adecuado que permita la viabilidad económica del cultivo”, confirma Mario Esteban, de El Pinar.
La diversificación en variedades viene determinada por el agricultor, ya que este requiere de varios materiales porque cada variedad tiene su momento álgido en la campaña, evitando las puntas de producción que había antiguamente con variedades como Fortuna; de hecho, en los últimos tres años no ha habido picos fuertes en marzo o abril”, explica Pedro Domínguez, director de I+D de Planasa. Así, la diversificación varietal es positiva porque, sin duda, esa falta de puntas de producción ha hecho que los precios de la fresa de Huelva sean mejores.
En líneas generales, desde el sector obtentor aún ven mucho margen de mejora genética en la fresa, que se puede ver acelerada en los próximos años ante la nueva regulación de biotecnología que mejorará la calidad del producto, lo que esperan que contribuya un aumento del consumo per cápita en Europa. “Porque si Estados Unidos consume tres veces más que nosotros de fresa, es por algo”, detalla Cano.
Una innovación profesionalizada es lo que exigen desde el sector obtentor, bien testada y que ofrezca garantías.
Terceros países competidores
La competencia en innovación varietal entre obtentores es favorable ya que permite ofrecer variedades de cada vez mejor calidad a nivel global y ser más competitivos frente a otros orígenes. Además, al ser Huelva sede del breeding para la mayoría de los programas, esta provincia cuenta con una ventaja anticipativa con respecto a estos países productores. Algo muy necesario ante la situación de competencia desleal desde orígenes como Egipto o Túnez, teniendo en cuenta que, en las exigencias fitosanitarias, a pesar de que el producto cumple con los estándares, tienen más herramientas que los productores onubenses a la hora de producir. “Eso sin tener en cuenta el desajuste en los costes salariales, que es inmenso”, añade Manuel Cano.
A esto se le suma que no hay un control exhaustivo en el pago de royalties de las variedades en la producción de Egipto, por ejemplo, restándole un coste a la producción. “Hace falta más control”, puntualizaron en la mesa. Mario Esteban añade que el sector debe trabajar de forma coordinada para reforzar el respeto a la propiedad varietal y asegurar el pago correcto de royalties en todos los orígenes de producción: “Es una cuestión de equilibrio y de sostenibilidad para todo el sistema varietal”.
Este espíritu de colaboración ya existe a la hora de llevar a cabo mejora genética. Todos los obtentores presentes colaboran entre sí para testar, comparar y desarrollar materiales, tal y como afirman en la mesa redonda.
Por otra parte, el crecimiento de Marruecos, Grecia, Italia e incluso Centroeuropa está provocando la reducción de hectáreas en Huelva, y cuando antes tenía 10 mil, ahora son 7.000. Como define Pedro Domínguez, de Planasa: “La campaña de Huelva está cada vez más comprimida por la entrada de producto de otros países, tanto por el inicio como por el final”. Como consecuencia, los supermercados priorizan precio y luego garantías; migran por origen según temporada y coste.
Esta competencia, especialmente de Egipto, ha afectado al sector industrial fresero del congelado, que está creciendo allí, en parte debido a la inversión de empresas europeas.
Situación actual
Campañas como la actual, con una climatología adversa por la sucesión de borrascas, revelan datos reales sobre el comportamiento y la rusticidad de las diferentes variedades. “Es mal año para la producción, pero buen año para la selección varietal”, afirma Pedro Domínguez.
Pero en este contexto, “el manejo de la variedad por parte del agricultor es muy importante”, destaca Pedro Domínguez, de Planasa. “Una variedad mal gestionada no puede dar un buen producto”, añade Celso Mateos, quien sostiene: “La variedad representa aproximadamente un tercio de la calidad final, el resto depende del manejo y de los procesos posteriores”. Pero el nivel general del sector ha evolucionado mucho en los últimos años. “La cadena de valor es cada vez más profesional en el manejo del producto hasta su llegada al lineal y eso se refleja en una mayor regularidad y en una reducción de las incidencias en destino”, afirma Mario Esteban.
En todo este proceso también es importante la labor del vivero, que cada vez tiene más complejidad técnica: subida de costes, mayor número de variedades y menos herramientas disponibles para la desinfección. De ahí que el desarrollo varietal tenga que responder también a las necesidades de los viveristas, que desempeñan un papel clave en la validación y multiplicación de las nuevas selecciones, siendo un eslabón fundamental para su correcta implantación en el sector, manifiesta Mario.
Innovación varietal
No se puede hablar de desarrollo genético hoy día sin tener en cuenta la nueva regulación que cambiará el panorama europeo. Esto es, la aprobación de las Nuevas Técnicas Genómicas, con CRISPR, la IA, marcadores y fenotipado, que sin duda acelerarán los procesos como ya se hace en América. Podrían transformar el paradigma y reducir los tiempos de desarrollo de variedades a la mitad, aunque muestran cautela. “Estamos en un momento de cambio total y el breeding dentro de cinco años no será lo mismo”, apunta Pedro Domínguez, de Planasa. “La mejora varietal se dirige claramente hacia el uso de herramientas tecnológicas que permitan trabajar con mayor precisión y eficiencia, acelerando algunos procesos, aunque el rigor en la selección y la validación en campo seguirá siendo imprescindible”, comenta Mario Esteban, de El Pinar.
En este contexto de mayor exigencia técnica y de mercado, los programas consolidados continúan introduciendo nuevas selecciones tras largos procesos de validación:
El Pinar, dentro del programa de Plant Sciences Genetics, cuenta con dos selecciones avanzadas de fresa, PSG061 y PSG049, ambas en fase comercial de cara a las plantaciones de 2026. La primera presenta un perfil más precoz, con muy buenas características de fruta y concentración de producción, mientras que la segunda destaca por su alto potencial productivo y su buena adaptación a determinados mercados nacionales.
Pese a la crítica a la hiperdiversificación, los programas consolidados continúan lanzando nuevas selecciones tras largos procesos de validación:
El Pinar cuenta con dos selecciones avanzadas de fresa, la PSG 061, que será comercial el próximo año y presenta un carácter precoz y concentra más la producción, y otra variedad muy productiva y dirigida al mercado nacional, un combo que no suele ser habitual.
FNM continúa fortaleciendo su programa de mejora genética, ampliando de forma estratégica su línea de selección de variedades de día neutro, en paralelo con la consolidación y optimización de su programa de selección día corto. En cuanto a la frambuesa, tenemos un prometedor programa de Cañas, y una nueva variedad remontante, con una prometedora postcosecha y una alta productividad.
Planasa introduce dos selecciones. Una que mantiene la precocidad y rusticidad de Sayra, pero mejorándola y, otra, no tan precoz y con larga vida útil. Además, continúa ampliando el programa genético de las otras berries y presenta para esta campaña dos nuevas variedades de mora, segmento en el que están pisando fuerte.
Por su parte, en Eurosemillas, que colabora con California Berry Cultivars (CBC), nos adelantan que, además de Adelanto, Belvedere y Alturas, ya en su catálogo, quieren presentar Castaic, una variedad de día corto, muy productiva y que optimiza el sabor. Además, lanzan una variedad de fresa remontante que se llama Alhambra, tipo Portola, es decir, de elevado rendimiento, resistente al calor y 100% de día neutro.
En resumen, en un escenario de presión competitiva creciente y revolución tecnológica en marcha, el sector obtentor onubense se enfrenta al reto de equilibrar diversidad, rentabilidad y rigor científico para garantizar el futuro de la fresa europea.
Claves del momento actual del sector obtentor
- Amplio abanico de variedades
- Desarrollo genético centrado en la precocidad
- Campaña cada vez más corta y concentrada por la competencia de otros países
- Aceleración de los programas genéticos por la entrada de nueva tecnología disponible
- Necesidad de volver a la productividad al acortarse la campaña
Declaraciones:
Manuel Cano, Eurosemillas
“Creo que se debe potenciar el aspecto productivo en las variedades dado que representa el primer factor de rentabilidad para el agricultor”
“La cantidad de variedades que hay hoy en día en el lineal confunden al consumidor que busca algo uniforme toda la temporada y eso no es positivo para el consumo”
“Hay un amplio margen de mejora genética aún en las variedades de fresa y las nuevas herramientas ya legales en Europa van a acelerar este proceso”
Mario Esteban, El Pinar
“Trabajar con demasiadas variedades dificulta la especialización y la eficiencia en campo”
“Para que un programa genético sea sostenible debe funcionar en distintos países y realidades productivas”
“La validación varietal tiene que hacerse en las condiciones reales donde se va a cultivar”
Celso Mateos, FNM
“Las cuatro principales variedades suman el 38% de la superficie y se enfocan en el segmento precoz de la campaña”
“No existe la variedad perfecta que lo reúna todo porque los caracteres que se buscan muchas veces se contraponen, pero seguimos enfocados en encontrarla”
“Para hacer mejora genética tienes que tener un background de know-how; no es llegar y besar el santo”
Pedro Domínguez, Planasa
“Se está cometiendo el error de poner variedades que no están testadas y son una lotería”
“La campaña de Huelva está cada vez más estrecha por la entrada de producto de otros países, tanto por el inicio como por el final”
“La fresa es finalmente el cultivo más estable en rentabilidad dentro de las berries”






