ASAJA recuerda que agricultores, técnicos y Administración deben mantener una actuación coordinada. El cumplimiento del protocolo fitosanitario es, actualmente, una de las principales herramientas disponibles para reducir los riesgos y evitar que la plaga pueda extenderse entre explotaciones próximas.
Inspecciones y sanciones por incumplimientos
La Junta de Andalucía mantiene las inspecciones en campo para comprobar que las medidas establecidas en el protocolo se aplican correctamente. En Almería, la Delegación Territorial de Agricultura ha llevado a cabo hasta el momento 597 inspecciones, centradas principalmente en verificar el correcto arranque de los cultivos.
Uno de los objetivos de estas actuaciones es evitar que los restos vegetales abandonados o gestionados de forma inadecuada puedan convertirse en un foco de propagación del Thrips parvispinus. La retirada correcta del material resulta especialmente importante cuando existen invernaderos próximos.
Como consecuencia de estas inspecciones, se han iniciado 209 expedientes sancionadores por incumplimientos y riesgos fitosanitarios. ASAJA Almería recuerda al sector que la aplicación del protocolo debe formar parte de la gestión habitual de las explotaciones, especialmente durante las fases de arranque y renovación de cultivos.
Arranque y retirada de cultivos en invernadero
Las obligaciones contempladas en el protocolo afectan al arranque de cultivos de pimiento, berenjena, pepino, calabacín, melón y sandía. Antes de realizar esta operación es necesario cerrar bandas y ventanas, recurrir al trampeo masivo mediante placas cromáticas azules y amarillas y aplicar los tratamientos fitosanitarios autorizados.
También es obligatorio avisar previamente a los agricultores vecinos y conservar una prueba de dicha comunicación. Los restos vegetales deben arrancarse y retirarse o picarse, procurando retrasar todo lo posible la implantación del siguiente cultivo para reducir las posibilidades de supervivencia y propagación de la plaga.
Cuando el material vegetal se retire de la explotación, deberá transportarse en contenedores cerrados o convenientemente protegidos. Posteriormente, los restos tendrán que trasladarse a plantas de reciclaje autorizadas. El protocolo prohíbe expresamente abandonarlos en el campo o destinarlos a la alimentación del ganado.
Limpieza del invernadero y control biológico
La gestión del cultivo no termina con la retirada de los restos. Cuando se haya detectado presencia de Thrips parvispinus, el protocolo establece también medidas de limpieza y desinfección tanto de la estructura del invernadero como del suelo antes de realizar un nuevo trasplante o siembra.
Entre las recomendaciones figura recurrir, siempre que las condiciones lo permitan, a técnicas como la solarización o la biosolarización. También se aconseja utilizar acolchado plástico como parte de las estrategias destinadas a reducir los riesgos fitosanitarios en la explotación.
El protocolo contempla además medidas de control biológico en semilleros y en cultivos de pimiento en invernadero. Por este motivo, ASAJA Almería anima a los agricultores a mantener una vigilancia permanente y a seguir las recomendaciones técnicas establecidas para cada situación.
Prevención para proteger las explotaciones
ASAJA Almería subraya que las medidas fitosanitarias no deben interpretarse únicamente como requisitos administrativos. Su aplicación tiene una finalidad directa: proteger tanto la explotación propia como las de los agricultores colindantes y evitar que los cultivos o los restos vegetales puedan convertirse en reservorios de la plaga.
La organización recuerda que la Resolución de 10 de abril de 2026, publicada en el BOJA número 73 de 17 de abril, declaró oficialmente la existencia de Thrips parvispinus en Andalucía. La resolución estableció las medidas fitosanitarias obligatorias, entre ellas el protocolo de arranque de cultivos susceptibles de actuar como reservorio y los protocolos de control biológico en pimiento.
Ante el comienzo de la campaña, ASAJA Almería considera fundamental mantener la coordinación entre Administración, agricultores y técnicos. La organización entiende que la prevención, la vigilancia continua y el cumplimiento de las medidas de sanidad vegetal son claves para reducir la presencia de la plaga y avanzar en su control durante toda la campaña.


