El encuentro, celebrado en Valladolid, reunió diferentes perfiles vinculados al campo y permitió analizar los cambios que está experimentando la actividad agraria. Liderazgo, innovación, relevo generacional, sostenibilidad y formación fueron algunos de los asuntos abordados durante una conversación que puso en valor el papel de la mujer en el sector.
Mujeres que transforman el sector agrario
La jornada contó con la participación de Milagros Alario, investigadora especializada en Geografía Rural; Laura González, agricultora y ganadera leonesa de quinta generación; Raquel Tovar, responsable de Calidad de Patatas Meléndez; Ana Pastor, presidenta de ASAJA Soria; y Celia Miravalles, abogada especializada en Derecho Agrario. La periodista Cristina Carro fue la encargada de moderar el encuentro.
Uno de los principales mensajes compartidos fue que las mujeres siempre han estado presentes en el desarrollo del campo, aunque durante mucho tiempo su trabajo permaneció en un segundo plano. La transformación más significativa de los últimos años ha sido precisamente la mayor visibilidad de esa aportación y su progresivo acceso a puestos de responsabilidad.
Actualmente, las mujeres tienen una presencia cada vez mayor al frente de explotaciones agrarias, organizaciones profesionales y empresas, además de desarrollar funciones técnicas, jurídicas o especializadas. Para las participantes, este avance resulta fundamental para romper estereotipos y mostrar que no existen ámbitos del sector reservados exclusivamente a los hombres.
Innovación y profesionalización de la agricultura
La conversación también permitió analizar la profunda evolución que ha experimentado la agricultura. Lejos de la imagen tradicional asociada exclusivamente al trabajo sobre el terreno, el sector se encuentra inmerso en un proceso de profesionalización en el que la formación, la gestión, la tecnología y la innovación adquieren un peso creciente.
La incorporación de perfiles técnicos y la digitalización de numerosos procesos están dando forma a una agricultura más eficiente y preparada para afrontar los desafíos del futuro. En este nuevo escenario, el conocimiento especializado se convierte en una herramienta esencial para mejorar la competitividad de las explotaciones.
Las participantes destacaron igualmente la importancia del asesoramiento y la formación para hacer frente a una actividad cada vez más compleja desde el punto de vista normativo y administrativo. Contar con conocimientos técnicos y apoyo especializado permite tomar decisiones con mayores garantías y afrontar mejor las exigencias del sector.
Relevo generacional y liderazgo femenino
La incorporación de jóvenes fue otro de los grandes temas del encuentro. Las participantes defendieron la necesidad de proyectar una imagen más atractiva y cercana de la actividad agraria, capaz de mostrar las oportunidades profesionales que ofrece el campo y favorecer el relevo generacional.
En este proceso, los referentes femeninos desempeñan un papel especialmente importante. Dar visibilidad a mujeres que lideran explotaciones, empresas y organizaciones o que trabajan en ámbitos técnicos e institucionales ayuda a normalizar su presencia y contribuye a que las nuevas generaciones puedan identificar modelos profesionales diversos.
El debate también permitió poner sobre la mesa las dificultades que todavía afectan a muchas mujeres rurales. La conciliación de la vida personal y profesional, el acceso a puestos de liderazgo, la reducción de la burocracia y la necesidad de disponer de un marco jurídico estable fueron señalados como algunos de los principales retos pendientes.
Sostenibilidad más allá del medio ambiente
La sostenibilidad ocupó igualmente un espacio destacado durante la jornada. Las participantes defendieron una concepción amplia del término, que incluya no solo la dimensión medioambiental, sino también los aspectos sociales, económicos y territoriales relacionados con la actividad agraria.
Mantener un sector agrícola fuerte y competitivo resulta esencial para garantizar el futuro de las zonas rurales. La agricultura contribuye a fijar población, conservar el paisaje, generar actividad económica y crear oportunidades profesionales en territorios que afrontan importantes desafíos demográficos.
Desde esta perspectiva, apostar por la sostenibilidad implica también facilitar que las nuevas generaciones puedan desarrollar proyectos de vida vinculados al campo. Innovación, emprendimiento, tecnología y conocimiento se presentan así como elementos clave para construir un medio rural con mayores oportunidades.
Un futuro con más oportunidades para las mujeres
Como conclusión, las participantes trasladaron un mensaje de confianza a las nuevas generaciones de mujeres interesadas en el sector agrario. El campo ofrece actualmente múltiples caminos profesionales relacionados con la producción, la empresa, la investigación, la tecnología, la innovación y la sostenibilidad.
El reto pasa por continuar eliminando barreras, atraer talento joven y consolidar un entorno en el que mujeres y hombres puedan desarrollar plenamente sus capacidades. Para ello, resulta necesario seguir avanzando en igualdad, formación, liderazgo y reconocimiento profesional.
El encuentro de Valladolid constituye la segunda parada de Semillas de Igualdad, un recorrido que continuará en Galicia para recoger nuevas experiencias, inquietudes y propuestas de mujeres vinculadas al mundo agrario. Las conclusiones de estas jornadas se incorporarán a un documento final con recomendaciones y reflexiones sobre el papel de la mujer en el futuro del sector agroalimentario y del medio rural.


