Frente a las previsiones generalizadas que hay en el sector en La Mancha, que esperan una campaña sin descensos de superficie, Agromancha sí contempla una reducción productiva tras los malos resultados de la pasada campaña, como medida preventiva.
La flexibilidad es uno de los principales valores diferenciales de Agromancha para poder competir en un mercado donde conviven con los fondos de inversión. Flexibilidad para que sus equipos asuman distintas tareas, adaptar la oferta o retrasar el corte en función del grado de maduración…, siempre buscando la mejor calidad del producto. Así lo define Juan Ángel Gutiérrez, gerente, quien cree que es imprescindible para una empresa agrícola adaptarse en todo momento. De esta forma, esta campaña prevé reducir su volumen y no crear puntas de producción como sucedió la pasada temporada: “Hemos reducido superficie de producción por temor a otra campaña complicada”.
Aunque en el ejercicio anterior también tuvo mucho que ver la demanda de exportación, que se vio mermada. “Esperemos que este verano llegue con temperaturas elevadas en toda Europa y que el consumo supere al del año pasado”, comenta.
Retos
Un año más, “los retos son la falta de mano de obra cualificada y con experiencia, así como la escasa motivación del personal…” En campo, en Agromancha cuentan con un equipo técnico desde hace años ya consolidado, sin embargo, para el almacén tienen más problemas para encontrar personal. El foco de la empresa, según su gerente, está ahora en obtener eficiencia y calidad: “Queremos ofrecer un producto con estándares premium a precios competitivos”. Para ello han invertido en maquinaria como es una nueva pesadora incorporada recientemente a la línea de exportación.
Además, continúan trabajando con su línea de cultivo de calabaza, cada vez más orientada al consumo en IV Gama, un negocio que ofrece mayor estabilidad que el melón y la sandía.

