Los viveros de plantas de fresa como es el caso de Viveros Río Eresma tienen que adaptarse a la amplia oferta de variedades existente en el mercado para responder a la exigente demanda del productor. Una realidad que complica su labor, teniendo en cuenta las especificaciones de cada variedad y los riesgos que asumen. En este sentido, según nos explica Cecilia Muñoz, CEO de Viveros Río Eresma, “la actual diversificación varietal ha incrementado exponencialmente la complejidad logística, tanto en la planificación de la plantación como en el proceso de cosecha”. Esta realidad les obliga a tener una precisión absoluta en los diferentes procesos para no comprometer los costes de producción.
En la última campaña, sin ir más lejos, han trabajado con un catálogo de 15 variedades de fresa para satisfacer la demanda del mercado nacional, integrando formatos de alveolo y raíz desnuda fresca. Para ser más concretos, las variedades que han tenido mayor demanda han sido Marisma FNM, seguida de Cleopatra, Leticia® (EMCO CAL) y Belvedere (Eurosemillas). También aumentó la demanda de Duna FNM de la que no pudieron obtener producción suficiente.
Han trabajado con un catálogo de 15 variedades de fresa para satisfacer la demanda del mercado nacional
Todas ellas coinciden en su mayoría por ser variedades precoces ya que el productor busca la ventana más temprana del mercado y que presenten resistencia a enfermedades. Pero prioriza la versatilidad: “Según el destino de su producto, busca o bien maximizar el volumen o bien atributos diferenciales de calidad”, explica Muñoz.
En cualquier caso, en Viveros Río Eresma apuestan por trabajar hacia un modelo de colaboración estrecha entre viverista y productor para conocer bien sus preferencias y demandas y adaptarse a ellas. “El suministro garantizado y la exclusividad varietal serán los ejes centrales, consolidando acuerdos de producción cerrada para asegurar que el agricultor disponga exactamente de la planta que su mercado demanda”, concluye la CEO.

