Inma Sánchez
Los fuertes vientos en Canarias a finales de 2024 han mermado la producción de plátano de Canarias de Coplaca provocando la pérdida de 15.000 toneladas. Una reducción a la que, según detalla su director general, Javier González Palenzuela, habrá que sumar las temperaturas “no acordes para el cultivo” de este año, resultando un 2025 de baja producción para toda Canarias y este es el motivo principal de los elevados precios que se están registrando en los mercados.
Esta situación va a provocar también un giro en los datos de consumo. Las ventas aumentaron en los mercados peninsulares gracias a las elevadas producciones de Canarias de los años 2023 y 2024, pero con la falta de producción de este año, el consumo se va a resentir.
Retos
La comercialización de plátano de Canarias “siempre es complicada”, reconoce González, aunque solía ajustarse a “unos patrones”. Sin embargo, últimamente “se han roto todos los moldes y llevamos unos años muy entretenidos”; esto se debe al exceso o falta de producción, la mayor presencia de otras frutas complementarias al plátano o la banana, la pandemia o la erupción del volcán.
A ello se suma la continua subida de los costes de producción, principalmente por la mano de obra, sumado a las “fuertes alzas” de los insumos o del cartón, entre otros. Ante ello, Coplaca trata de ser más eficiente en las compras y, “siempre que se puede”, aglutinarlas entre todas sus cooperativas.
Exportación
Coplaca ha iniciado la exportación este año al norte de Italia, concretamente a Milán, donde confían en poder afianzarse. La cooperativa lleva ochos años exportando de forma ininterrumpida a Suiza y está trabajando para aumentar los envíos. Además, en épocas de gran producción llegó a exportar a Marruecos, como en 2002, cuando destinaron 5.000 toneladas a Casablanca.
Nuevo decreto regulador
El director general de Coplaca considera que “ninguna OPP gana ni pierde” ante la reciente aprobación el decreto de asignación de cantidades de referencia para la producción de plátano. Quien “realmente gana” es la mayoría de los productores, especifica González: “gana el sector, los que más años llevan en el sistema, los más estables en producción y los que mantienen una coherencia productora”.
González valora que se trata de medidas “que el 100% del sector quería y solicitaba a la Administración”, como el impedimento ante la entrada de nuevos polígonos y parcelas en el sistema o la reserva de cantidades para jóvenes agricultores. El nuevo texto también regula los rendimientos máximos por hectárea con derechos de Ayudas POSEI y alarga el periodo de revisión a tres años, aunque González matiza que “no ha venido a arreglar los precios de mercado como algunos hacen creer: el mercado es mercado”.


