Para esta cita contamos con la participación de Elena Póstolov Sánchez (coordinadora de Internacionalización en FEDEMCO) y Duncan Jones (Senior Marketing Manager en Sinclair), quienes compartieron cómo sus compañías se adelantan a la normativa y aportan valor diferencial al sector.
La visión que ellos aportan es doble, por un lado, la normativa como motor de cambio; por otro, la respuesta práctica desde el envasado de madera y la etiqueta sostenible. Como introducción, es importante recordar que FEDEMCO agrupa a fabricantes españoles de cajas, palets y componentes de madera para el sector hortofrutícola y agroalimentario. Por su parte, Sinclair International opera como proveedor global de sistemas de etiquetado y soluciones para fruta y verdura, incluyendo etiquetas certificadas compostables.
A continuación, desgranamos los principales temas que se trataron en la conversación mantenida en el marco de Fruit Attraction: el pasaporte digital-QR, las normativas de etiquetado, reciclaje y economía circular, las perspectivas de futuro y, finalmente, las conclusiones que pueden aportar tanto FEDEMCO como Sinclair al sector.
El pasaporte digital-QR: Trazabilidad y transparencia en el envase

Para FEDEMCO, uno de los puntos clave es la anticipación al nuevo “pasaporte digital del producto” que propone la normativa europea, un sistema que permitirá al consumidor, y al resto de la cadena, acceder mediante código QR a información detallada sobre el envase y su vida útil. En palabras de Elena Póstolov, “hemos preparado un proyecto de código QR donde el cliente y el consumidor final tendrán toda la información sobre la empresa, las certificaciones que tienen, la reciclabilidad…”.
La federación ha informado de que esta iniciativa ya ha sido aprobada en su asamblea general el pasado junio y que sus empresas asociadas están alineadas con ella.
¿Qué aporta este código QR?
- Permite al fabricante mostrar de forma directa y accesible al cliente final datos como: origen de la madera, gestión forestal, certificaciones (ex. FSC, PEFC), reciclabilidad, instrucciones de fin de vida.
- Refuerza la transparencia, un aspecto en alza, no solo ante el regulador, sino también ante el consumidor.
- Funciona como herramienta de diferenciación.
La etiqueta compostable de Sinclair como ventaja competitiva
Una de las ventajas que aporta esta etiqueta compostable es que responde de modo claro a lo que la normativa exige, materiales que puedan gestionar el fin de vida, menor impacto ambiental e información accesible al consumidor (por ejemplo, mediante QR). En salas de envasado donde la velocidad y precisión son clave, disponer de una etiqueta que sea innovadora y además cumpla los requisitos ecológicos, marca la diferencia.
La normativa europea introduce obligaciones más estrictas en cuanto al etiquetado de los envases: deberán informarse, de forma armonizada, materiales, composición, opciones al final de vida, y en los casos de sistemas de depósito-devolución, etiquetado claro e inequívoco. En este marco, la empresa Sinclair International juega un papel clave.
Duncan Jones subraya que Sinclair afronta la nueva normativa con una visión “muy positiva” gracias al desarrollo de etiquetas compostables certificadas para frutas y hortalizas. La compañía dispone de dos gamas: etiquetas compostables domésticas (home compostable) y etiquetas compostables industriales (industrial compostable), que se adaptan a distintos escenarios de fin de vida. Además, sus sistemas de aplicación en alta velocidad (high-speed labeling systems) están diseñados para responder a las exigencias de las salas de envasado más complejas. La combinación de etiquetas sostenibles y tecnología de aplicación permite a las empresas cumplir de forma eficaz con los requisitos de trazabilidad, sostenibilidad y gestión de residuos.
Por ejemplo, Jones comenta: “la etiqueta está diseñada para el etiquetado de alta velocidad y nos hemos esforzado para asegurarnos de que la gente pueda entender qué es la certificación y qué significa para la industria”.
Sin embargo, hay retos. Duncan Jones hace hincapié en el coste de estos productos, “el único desafío actualmente es realmente el tiempo y el coste. Nuestro objetivo es crear economías de escala para reducir ese coste rápidamente si logramos que la adopción aumente”.
Además, hay que educar al cliente final, “las regulaciones están en realidad mucho más adelantadas que el consumidor, en la mayoría de los casos lo desconocen”, señala.
Reciclaje, economía circular y colaboración
Una de las piedras angulares del nuevo reglamento es que todos los envases sean reciclables y que el diseño tenga en cuenta su fin de vida, reutilización, reciclado, compostaje o recuperación energética. Aquí tanto FEDEMCO como Sinclair aportan visiones complementarias.
En el caso de FEDEMCO, ha impulsado que el envase de madera sea considerado “material de bajo impacto ambiental” y que se reconozca su reciclabilidad al 100%. Uno de sus estudios, realizado por la Universitat Politècnica de València, concluye que el embalaje de madera es más sostenible que otros materiales, incluso que el cartón. Esto otorga a FEDEMCO una base sólida desde la que argumentar que el envase de madera debe jugar un papel protagonista en la economía circular.
En el caso de Sinclair, la etiqueta compostable facilita que el envase (o el propio material adherido a la fruta, en su caso) pueda integrarse en el flujo de residuos orgánicos o industriales compostables. Esto es un complemento a la exigencia de reciclabilidad, no solo debe poder reciclarse, sino tener fin de vida circular o compostabilidad. Jones menciona que han comenzado pruebas incluso en compostaje anaeróbico (24 días) frente al compostaje industrial tradicional (180 días).
Colaboración del sector para avanzar
Cuando les preguntamos cómo pueden colaborar ambas entidades y el sector, una de envase de madera, otra de etiquetas sostenibles, la respuesta fue clara, a través de formación conjunta y desarrollo de sistemas de trazabilidad que integren materiales, etiquetado y digitalización. También el desarrollo de esquemas sectoriales que unan al productor, envasador, etiquetador, retailer y reciclador, de forma que el cumplimiento del reglamento no sea individual, sino colectivo. Esta colaboración es clave para que el nuevo marco legal no suponga simplemente una carga, sino también una oportunidad de innovación y competitividad.
¿Contribuirá realmente la nueva normativa a un futuro más sostenible? Ambos participantes coinciden en que sí, aunque con matices. Duncan Jones subraya que la normativa es un buen impulsor, pero que sin educación al consumidor y sin infraestructura el impacto será limitado, “el 85% de los consumidores quieren envases sostenibles… Así que la educación es probablemente el mayor desafío para todos”. Por su parte, Elena Póstolov recalca la necesidad de colaboración sectorial y que el mensaje llegue al usuario final, no solo al B2B, “realmente necesitamos informar al usuario final y educarlo… debemos cooperar no solo con otras asociaciones de embalajes de madera, sino también con otras asociaciones y organizaciones relevantes”.
Innovación en etiquetas y materiales (Sinclair)

Manager en Sinclair.
Durante la charla, Duncan Jones reflexionó sobre el futuro del etiquetado en un contexto de cambios tecnológicos. Con la irrupción de la inteligencia artificial, el uso de láser y la tendencia a reducir cada vez más los materiales de envasado, surge una pregunta inevitable ¿llegarán a desaparecer las etiquetas tal y como las conocemos hoy?
Para adelantarse a ese escenario, Sinclair cuenta con un departamento propio de I+D+i que desarrolla soluciones más rentables y adaptadas a las nuevas exigencias del mercado. Entre sus líneas de trabajo destacan los sistemas de interacción con el consumidor a través de códigos QR o códigos de barras dinámicos, que transforman la etiqueta en una herramienta de comunicación y marketing, más allá de su función meramente técnica.
El horizonte de la compañía es claro, alcanzar cuanto antes el 100% de etiquetas compostables, combinando sostenibilidad, innovación tecnológica y valor añadido para productores, distribuidores y consumidores.
Visión de conjunto a futuro
Sinclair prevé que las soluciones se vuelvan más accesibles, que la economía de escala permita bajar costes y que el etiquetado sostenible deje de ser nicho para convertirse en estándar. FEDEMCO desea que el envase de madera se sitúe claramente como la opción preferente en muchos productos hortofrutícolas gracias a su bajo impacto, reciclabilidad y trazabilidad digital. Ambos coinciden en que “más unión” dentro del sector es necesaria, pues la cadena hortofrutícola a veces tiene menos poder simbólico que otros sectores más visibles (por ejemplo, ultra-procesados) y sin cultura de marketing de envasado.
Como reflexión conjunta, la conversación ha demostrado que el cambio normativo no es solo cuestión de “cumplir” o “adaptarse”, sino de anticiparse estratégicamente. FEDEMCO y Sinclair International representan dos vectores distintos del envasado sostenible, la madera y la etiqueta, pero convergen en una misma dirección, transparencia, colaboración y economía circular.
Para el sector agroalimentario español y europeo, esto significa que empresas de todos los tamaños deberán replantear su enfoque: el envasado ya no es solo funcional (proteger y transportar), sino una parte clave de la cadena de valor que comunica, traza y finaliza su ciclo de vida. La implicación del usuario final, del retailer, del reciclador y del regulador será determinante.
Queda mucho camino por recorrer, hacer que el consumidor entienda lo que implica “compostable”, “reciclable”, “pasaporte digital”; que los costes bajen; que la infraestructura de residuos funcione; que los materiales y las etiquetas se estandaricen. Pero, como han señalado los entrevistados, la oportunidad está encima de la mesa, una envasadora que hoy invierte en compostabilidad o trazabilidad digital puede convertirse en referente mañana.
Qué es el PPWR y cuándo aplica
El Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases (PPWR) entró en vigor el 11 de febrero de 2025 y su aplicación general comienza 18 meses después, el 12 de agosto de 2026 (con periodos transitorios más largos para algunas obligaciones). Sustituye a la antigua Directiva 94/62/CE al ser reglamento y se aplica directamente en todos los Estados miembros.
Línea temporal:
- 11 feb 2025: entrada en vigor del PPWR.
- 12 ago 2026: fecha de aplicación general del reglamento (salvo excepciones con transitorios más largos).
- 2027 (desde): despliegue de etiquetado digital (QR u otro portador estandarizado) para cierta información ambiental, según actos de ejecución; varias firmas legales y guías del sector sitúan los primeros requisitos de digital labelling desde 2027, aunque muchos detalles dependen de actos de ejecución y guías de la Comisión.
- 12 ago 2028 (o 24 meses tras el acto de ejecución, lo que sea más tarde): plazos obligatorios (reutilización, sustancias de preocupación, SDDR…). Hito frecuente para el etiquetado armonizado.
- 2030: todo el envase debe ser reciclable; objetivos de contenido reciclado mínimo para plástico; refuerzos a la minimización.
- España: el PPWR impacta directamente sobre el Real Decreto 1055/2022; se prevén ajustes. Además, por objetivos de recogida, el SDDR entraría en noviembre de 2026.
Sinclair: Etiquetas compostables certificadas y recursos de comunicación
- Sinclair ofrece etiquetas compostables certificadas (industrial y “home compostable”) diseñadas para alta velocidad en sala de envasado y con evidencia de rendimiento fin de vida (p. ej., time-lapse). Encaja con el fin de vida del PPWR, sin perder desempeño en línea.
- Están trabajando con retailers (incluidos nórdicos) para pruebas en digestión anaerobia además del compostaje industrial, alineando infraestructura de residuos con la etiqueta. Esto cuadra con el
PPWR: compostabilidad sí, pero sin comprometer la reciclabilidad y con rutas de tratamiento claras. - Además, el centro de recursos para narrativas B2B/B2C facilita el cumplimiento comunicativo exigido por el PPWR (pictogramas, QR, instrucciones), algo que muchas empresas subestiman.
FEDEMCO: Madera, reciclabilidad 100% y pasaporte digital sectorial (QR)
- ECOWOOX® (marca de FEDEMCO) certifica la reciclabilidad 100% del envase de madera; la certificación está desplegándose en empresas y ayuda a cumplir PPWR y el RD español.
- Pasaporte digital (QR) sobre cada caja de madera con trazabilidad, sostenibilidad, reciclabilidad, seguridad alimentaria y certificaciones (ECOWOOX®, GROW®, FSC, PEFC…). Lo presentaron en 2025 como proyecto sectorial (Fruit Attraction). Esto anticipa el etiquetado digital del PPWR y se alinea con futuros DPPs de la ESPR.
Elena Postolov Sánchez, coordinadora de Internacionalización en FEDEMCO: «El sector tiene que colaborar para que el mensaje llegue al usuario final»
Duncan Jones, Senior Marketing Manager en Sinclair: «Nuestro objetivo es crear economías de escala para reducir ese coste rápidamente»


