Tras varios años de volatilidad económica y saturación de estímulos, el comportamiento del consumidor evoluciona hacia una compra más reflexiva. El comprador busca información, compara opciones y toma decisiones antes de acudir a la tienda.
“El consumidor quiere decidir mejor y optimizar su presupuesto. Para las marcas, esto implica acompañarle desde la fase de planificación, no solo en el momento final”, explica Henri-Noël, portavoz de Shopfully en España.
La hiperpersonalización evoluciona hacia el contexto
En 2026, la hiperpersonalización deja de centrarse únicamente en quién es el consumidor para poner el foco en qué necesita en cada momento. Variables como la ubicación, la intención de compra, el canal o el timing se convierten en factores diferenciales.
La inteligencia artificial permite interpretar grandes volúmenes de señales para activar contenidos y recomendaciones relevantes incluso antes de que el consumidor inicie una búsqueda activa, facilitando el descubrimiento de productos y reduciendo fricciones en el proceso de decisión.
Tecnología útil y experiencia simplificada
El uso práctico de la tecnología se consolida como una prioridad. El 71% de los consumidores considera que las aplicaciones que muestran promociones y ofertas en tiempo real serán la tecnología más útil en el futuro, según el estudio The State of Shopping 2025 de Shopfully.
“La tecnología aporta valor cuando ayuda a simplificar la experiencia, no cuando la complica. La IA debe actuar como un facilitador silencioso”, señala Henri-Noël.
La decisión empieza en digital y termina en tienda
La omnicanalidad deja de entenderse como la suma de canales para convertirse en una experiencia integrada. El consumidor combina inspiración digital, comparación de opciones y compra final, que en muchos casos sigue realizándose en la tienda física.
En España, el 42% de los consumidores compra indistintamente online y en tienda, adaptando su comportamiento según el momento y la necesidad, lo que confirma que el recorrido de compra ya no es lineal.
Drive to store: de la planificación a la visita cualificada
En este contexto ganan peso las estrategias de drive to store, orientadas a transformar la fase de planificación digital en visitas físicas más cualificadas. El objetivo no es generar tráfico indiscriminado, sino ofrecer al consumidor la información necesaria para decidir cuándo y dónde comprar.
“Cuando el consumidor llega a tienda informado, la experiencia mejora tanto para el cliente como para el retailer”, apunta Henri-Noël.
Retail media y datos propios: del alcance a la utilidad
El retail media se consolida en 2026 como una de las principales palancas estratégicas del sector. Basado en first-party data, permite impactar al consumidor en entornos de alta intención de compra con publicidad integrada y útil.
El 41% de los consumidores considera que la publicidad les ayuda a descubrir productos y ofertas, mientras que el 42% la utiliza para comparar precios, según el mismo estudio de Shopfully.
Confianza y transparencia como ventaja competitiva
En un entorno impulsado por datos e inteligencia artificial, la confianza del consumidor se convierte en un activo clave. El 59% de los compradores españoles estaría dispuesto a compartir sus datos si recibe ofertas más relevantes, aunque persisten reticencias cuando la personalización no es transparente.
“La confianza se gana cuando la experiencia cumple lo que promete y la tecnología se utiliza para ayudar, no para presionar”, concluye Henri-Noël.
Un retail basado en coherencia y experiencia
Todas estas tendencias apuntan a un mismo cambio de fondo: un consumidor que planifica más, compara mejor y exige coherencia a lo largo de todo su recorrido de compra. En 2026, el crecimiento del retail no pasa por sumar impactos, sino por orquestar datos, inteligencia y experiencia, acompañando al consumidor desde la planificación hasta la tienda.


